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DIDÁCTICA de la FILOSOFÍA

¿Dónde se encuentra la sabiduría?

Harold Bloom plantea una contraposición entre una sabiduría secular, escéptica, desesperanzada representado por Homero y los griegos, Shakeaspeare, Montaigne, Emerson... y una sabiduría religiosa, creyente, confiada... representado por el yavista: libros de Job, incluso Eclesiastés, San Agustín, Dante... Una visión panorámica de las fuentes del conocimiento, desde la literatura. Es fácil, relativamente recomendar la lectura de Hamlet, sin mayores esfuerzos, a nuestros alumnos/as pero es difícil recomendar la lectura del libro de Job, sobre todo si viene dentro del formato Biblia: "yo no me llevo con eso", dicen. El ambiente está propiciando que sea difícil contar el mito de la creación, diluvio, torre de Babel, por su ascendencia y "pertenencia" a la religión y sin embargo no hay peros (y está bien) para otras mitologías. Los intelectuales y artistas que dan por supuesta la crítica a la religión producen una ideología ambiente que obstaculiza el acceso a la sabiduría que proviene de aquella fuente. ¿Tan seguro estamos de dónde se encuentra la sabiduría?

Antonio Pino

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3 comentarios

Luis -

Aciertas Antonio en lo que sugieres. ¿Dónde está la sabiduría? Nunca en los prejuicios, pero siempre, creo, en la búsqueda racional y en el análisis

antonio -

Gracias Elena, por reconocer que algo en lo que no crees puede tener algo valioso.

Como verás somos unos cuantos los que vamos escribiendo en el blog.

Elena -

Hola! En primer lugar decirte que me encanta tu blog.

Respecto a lo que dices estoy totalmente de acuerdo contigo, al igual que hay una asignatura en la ESO llamada Cultura Clásica donde aprendes un poco de mitología (griega y romana) debería haber otra donde poder conocer cosas de la Biblia.

Personalmente yo no soy creyente y no comparto lo que va predicando la Iglesia, pero antes de seguir criticando todavía tengo una tarea pendiente que es leerme la Biblia, por lo menos que mis críticas pasen de ser en plan "yo no me llevo con eso" a ser críticas constructivas.

Cuando estuve en el Instituto me cogí todos los años la asignatura de Religión (a pesar de que mis compañeros se iban al patio a jugar mientras yo asistía a esa clase). La verdad es que no me arrepiento, no compartía muchas cosas, pero debatiamos sobre ello y siempre aprendías algo nuevo.

Un saludo ;)
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