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DIDÁCTICA de la FILOSOFÍA

Práctica Filosófica

El pez que vivía fuera del agua

El pez que vivía fuera del agua

Viejo conocido de este grupo, Jaume Puigferrat, acaba de publicar este libro en la editorial Maeva. En él resume su visión personal de la filosofía práctica.

De manera bastante sistemática (lo que es de agradecer casi siempre), partiendo de autores clásicos (Sócrates, Schopenhauer, Russell) y modernos (Marinof, Cavallé, De Bottom, Brenifier), nos habla del conocimiento e interés por el hombre y sus inquietudes vitales, diferencia con otras disciplinas y prácticas (como la psicología y el esoterismo), analiza problemas reales (amor, trabajo, existencia, felicidad), y traza un panorama de los nuevos usos de la filosofía (asesoramiento a grupos y empresas, filosofía para niños y adolescentes, cafés filosóficos). Añade apéndices interesantes como ejemplos de códigos éticos, estrategias del acto de filosofar según Brenifier, ejemplos de temas tratados en programas de radio y televisión, textos esenciales y lecturas, bibliografía y webs recomendadas para introducirse y conocer este ámbito de la praxis filosófica que es, sin duda, el de más proyección en el público culto no especialista.

De Puigferrat es también muy interesante la página blog que publica a partir de comentarios filosóficos sobre temas de actualidad, como el reciente proceso contra la prensa rosa incoado a partir de la denuncia de Telma Ortiz o el escandaloso acuerdo en que ha desembocado el caso Malaya. También reflexiona sobre la salud y nos muestra en vídeo cómo la filosofía ayuda a dejar de fumar o cómo puede ser entendida, desde un punto de vista filosófico, la moda.

Luis Fernández Navarro

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Filosofía en las Ondas ¡Y van tres!

Filosofía en las Ondas ¡Y van tres!

Parece que el fenómeno de la Filosofía en las Ondas (véanse I y II) y, en general, la necesidad social de la Filosofía, va en aumento. La búsqueda de significados, comprensiones de nuestra realidad no sólo se realiza a través de grandes construcciones científicas, ideológicas o filosóficas sino que nuestra desorientación en el mundo exige vías de reflexión personal y colectiva. A través de ellas vamos adquiriendo el sentido que nos permite recrearnos como sujetos activos.

Da la impresión de que algo así entienden los profesores que desde Radio Laguna (107.4, Valladolid –España-) emiten un espacio semanal dentro de la programación de la Asociación Aula Pública. Los guiones –que se encuentran en línea- están basados en los trabajos de un grupo de profesores sobre diez pensadores relevantes de la Historia de la Filosofía. También podemos oír los dos últimos programas dedicados Descartes.

En el guión y la coordinación se encuentra Pedro-José Herráiz, elaborando los textos Francisco J. Hernández (Platón), Alfredo Marcos (Aristóteles), Sixto J. Castro (Tomás de Aquino), José Mª Enríquez (Ockham) y Pedro J. Herráiz (Descartes). Además tienen previsto programar a Hume, Kant, Marx, Nietzsche y Ortega. Por si fuera poco, en el programa introductorio hacen un repaso del pensamiento presocrático.

En suma, un excelente material utilizable en las aulas y un modelo de trabajo didáctico original para nuestros alumnos.

A todos los autores y colaboradores, ¡enhorabuena!

Miguel Ángel Rosa

Filosofía en las Ondas (II)

Filosofía en las Ondas (II)

En un comentario del 29 de marzo al artículo "Filosofía en las Ondas ", Oscar Fernández me informaba de lo que él llama un proyecto más modesto que el allí referido. Se trata del programa que junto a Sergio Navarro lleva a cabo en Radio Luz de Valencia , -Filosofía Desde los Trópicos- se emite en frecuencia modulada 99.9, con una periodicidad de tres quincenas, siendo su duración de unos 10 minutos, aproximadamente. Los directores de la sección son profesores de Filosofía en institutos de Enseñanza Secundaria de la Comunidad Valenciana. Ambos son miembros del movimiento Filosofía para Niños. Libertad, conocimiento, reflexión y crítica, son los baluartes de este proyecto. Podemos escuchar algunas de sus producciones en la Web del programa.

Las emisiones hasta ahora han sido: Filosofía. Alejandro Jodorowsky, "La danza de la realidad", El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Oliver Sacks, Sócrates, el más sabio según los dioses, Platón y el mito de la caverna, René Descartes: "Pienso, luego existo", Filosofía crítica de Inmanuel Kant, La filosofía crítica de Friedrich Nietzsche, La felicidad, La Filosofía como viaje, Cuestiones generales de ética, Las dos grandes opciones en ética. ¿Importan las consecuencias o los principios?. (Escuchar), La ceguera de la sobreabundancia. (Escuchar), La alquimia del amor. (Escuchar), Me importas tú: el descrédito de la política. (Escuchar), De lo público a lo privado. El caso argentino. (Escuchar), La filosofía como remedio. (Escuchar), Prepararse para morir: una perspectiva filosófica. (Escuchar), ¿Puede por favor decirme alguien por qué hacen tan difícil la asignatura de Educación para la Ciudadanía? (Escuchar), Cachivaches, filosofía y otros trastos (la ideología del IPod). (Escuchar), Freud ante el espejo: sexo y psicoanálisis.

Así que ya sabes, escucha y manda sugerencias a estos dos arriesgados filósofos. Mi más sincera enhorabuena a Oscar y Sergio por el intento de insertar la Filosofía en nuestro mundo cotidiano, como herramienta crítica del ciudadano. Gracias y ánimo.

Miguel Ángel Rosa


 

Filosofía en las Ondas

Filosofía en las Ondas

Es un hecho que la Filosofía adquiere cada vez un mayor protagonismo en la vida social. Somos conscientes que la actividad filosófica se dispara en momentos de crisis y de grandes incertidumbres a la búsqueda del sentido, de la comprensión de lo que acontece en nuestro vivir. Con el injusto desorden internacional, las disputas axiológicas, los fundamentalismos religiosos, etc., nuestra época provoca un primer aturdimiento anímico al que necesitamos responder con la acción reflexiva, filosófica. Si bien no desde un punto de vista puramente académico, sino aplicando los usos de la razón a las inquietudes de los seres humanos.

En relación con esta disponibilidad social de la Filosofía, en España lleva en antena algunos años un espacio radiofónico denominado "Pensar por Pensar", los jueves de 17 a 17,30 entre un antropólogo -Manuel Delgado - y un filósofo -Manuel Cruz - , dentro del programa La Ventana , en la Cadena Ser. Hoy han iniciado una reflexión a partir de la propuesta de la presentadora del programa dedicada al tema de los uniformes, vinculándola con el caso de la obligatoriedad del uso de determinados uniformes por enfermeras en una clínica de Cádiz. El tema ha servido para dar paso a una serie de reflexiones sobre la identidad personal y su relación dialéctica con la identidad grupal, dándole un repaso al origen social de éstos, así como a la uniformidad del pensamiento único. Al diálogo entre los profesores mencionados se unen oyentes que exponen casos y opinan sobre las cuestiones señaladas

Un ameno rincón del pensamiento que nos reconcilia con los medios de comunicación de masas.

Miguel Ángel Rosa

Filosofía en La Casa del Libro: Una práctica con el Banquete de Platón

Filosofía en La Casa del Libro: Una práctica con el Banquete de Platón

El Banquete de Platón es una obra especial dentro del conjunto de los diálogos platónicos. Por dos razones. Para empezar, en ella aparece un Sócrates "peculiar": atildado, limpio, recién lavado y con las sandalias puestas -cosa que hacía muy pocas veces, nos dice Platón. Además, quizá por primera vez, es un Sócrates "que sabe" y que declara no entender de otras cosas que de cuestiones amorosas. En segundo lugar, El Banquete, no es propiamente un diálogo sino una colección de discursos sobre el amor. Tiene más contenido retórico que dialógico (aunque no menos contenido filosófico). Lo que nos ofrece Platón es un retrato variado, poliédrico, cubista (como decía Robert Solomon ) del amor. En efecto, es menos una investigación que un ofrecimiento de resultados, una suma de perspectivas, como en el retrato polifacetado cubista.
Lo que intentamos ayer (y creo que conseguimos suficientemente) fue convertir cada uno de los discursos del texto de Platón en un objeto de investigacón filosófica, abrir un diálogo para poner en cuestión sus conclusiones principales. Así discutimos sobre si el amor nos mejora moralmente, sobre si es desinteresado o no, si es bello todo amor, si hay una forma morbosa y otra sana del mismo, si está el amor en el objeto o en el sujeto, es decir, si es una relación objetiva en el mundo o es una fantasía, como dice Machado; si es el amor para jóvenes o viejos, para un instante o para toda la vida, si es deseo de lo que falta, como dice Sócrates, y si carece o no de razones o se lo puede despersonalizar en último extremo.
Nadie dirá, por tanto, que no filosofamos, que no hicimos un duro trabajo, pues de todo esto dialogamos cerca de dos horas, limitándose el animador a plantear las preguntas, a moderar y a intervenir ocasionalmente para motivar el intercambio de pareceres o subrayar algo.
Por cierto que dieron mucho juego en la discusión, las dopaminas y las feromonas, señal de que el Sr. Punset continúa haciendo escuela.

Luis Fernández Navarro

Taller de Filosofía en La Casa del Libro

Taller de Filosofía en La Casa del Libro

Muy bien animado por José Carlos Carmona transcurrió ayer el taller mensual de filosofía de la Casa del Libro. Iniciado por Gabriel Arnáiz, esta vez cedió la batuta a este hombre polifacético, filósofo y músico, profesor y actor.

Nuestro diálogo de ayer comenzó con una obertura antropológica cuyo motto era un texto breve del antropólogo norteamericano Marvin Harris. Prosiguió luego la exposición del tema, "el control social", y su desarrollo por una numerosa, animada y muy participativa concurrencia. Las variaciones finales, con amplia abundancia de temas de contenido sociopolítico nos llevaron hasta las 21,30, en que el animador-director dio por concluida esta sinfonía dialogante.

El próximo será en Enero y, cambio de tercio, hablaremos del amor, a partir del platónico "Banquete".


Pd: el taller comienza a las 19,30 h.

Luis Fernández Navarro

Personalmente

Personalmente

No paro de quejarme con mis compañeros/as sobre lo difícil que es el trato con los grupos de estudiantes. Y me iba a salir un "post" de quejas (incluyendo, por ejemplo, la filosofía reducida a ciudadanía), pero un "destello" de la memoria me ha hecho cambiar de opinión: esta mañana -en clase- al plantear la alternativa entre "profesión" (lo exterior, el reconocimiento, el dinero) y "vocación" (lo interior, el desarrollo personal) (cf.: Saber pensar, de Joao Bautista Libanio), acabó una voz de estudiante defendiendo el incontestable valor del dinero y lo material en general. ¿Cómo responder? La voz del maestro pidió argumentos contra esta tesis difícil de rebatir. Mi victoria fue entregarme a escuchar la fuerza evidente del argumento, antes de usar los tópicos para negarlo. Pedí a los demás estudiantes que me ayudaran. Me rendí a mi ignorancia públicamente. ¿Qué podía contestar? ¿no es acaso la pobreza el problema, y no la riqueza? Ahora recuerdo este momento como feliz porque supe callar, escuchar la idea e invitar a pensar. Algunos argumentos empezaron a tomar forma. Sonó el timbre.

AP

Y uno más (de Lahav)

La filo-sofía no resuelve problemas en la vida, sino que desarrolla una conciencia adicional de sus significados, de su riqueza de su profundidad. Porque a pesar de que en el nivel psicológico nuestros dolores y ansiedades son difíciles, en el nivel adicional son nuestro tesoro. No tenemos ningún tesoro más rico que estos, no tenemos un suelo más rico que la vida que estamos viviendo ahora. Voces de la Realidad Humana, 5

A. Pino

Algo más de Ran Lahav

’’Para mí, eso es el corazón de la Práctica Filosófica: darme cuenta que soy más que mi pequeño yo familiar. Estar en mi estado conciente más allá de las barreras de mis limitados patrones psicológicos, y escuchar las muchas voces de la realidad humana.’’ En la Serie: Voces de la Realidad Humana, 4

A. Pino

Vídeo de Ran Lahav

Vídeo de Ran Lahav

Ran Lahav es uno de los filósofos prácticos más importantes y respetados del momento. Junto con Marinoff, organizó en 1994 la Primera Conferencia Internacional de Práctica Filosófica y coordinó el primer libro en inglés sobre estos temas, el clásico e inencontrable Essays on Philosophical Counseling. (Ya hemos hablado de él antes en esta blog, comentando el taller que impartió en la 8ª Conferencia Internacional de Filosofía Práctica celebrada en Sevilla el año pasado.)Ran estuvo en Perú hace unos meses en un encuentro nacional sobre práctica filosófica, y la organización ha colgado en la red un vídeo con la conferencia de Lahav subtitulada en español. En ella, el filósofo israelí nos explica su recorrido intelectual y vital, los tres tipos de práctica filosófica que a su juicio existen -en función de los objetivos- y apuesta por un trabajo filosófico que salga del estrecho marco del enfoque terapéutico y se abra hacia la consecución de una imposible pero necesaria sabiduría.
G. Arnaiz

Filosofemos

Filosofemos

Frente a la reducción operada en los medios académicos, la filosofía no consiste en su historia, sino en filosofar.

Qué claro veo ahora esta idea elemental. Pero hubo un tiempo en que no estaba tan claro para mí: era estudiante universitario y perdía mucho tiempo… dentro de las clases. Sé que las cosas están cambiando allí, afortunadamente, pero, sobre ese modelo, yo también hice perder mucho tiempo a mis alumnos. Que me perdonen, porque el filosofar es oro.

Oro en el ámbito académico y oro en el ámbito vital. Quod vitae sectabor iter? ¿Hay pregunta más importante que esta pregunta filosófica por excelencia? Descartes nos enseñó que no, con el permiso de Ausonio y del viejo Pitágoras.

Otro filósofo más cercano, matemático como aquellos, Edmund Husserl, dejó escrito que no nos convertimos en filósofos gracias a las filosofías. Que no de las filosofías, sino de las cosas y los problemas, debe provenir el impulso hacia la investigación.

Hagamos como estos hombres: filosofemos, practiquemos la filosofía en los ámbitos académico y vital, y vayamos a las cosas y a los problemas, que son su núcleo y almendra.


Luis Fernández Navarro

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Práctica filosófica

Práctica filosófica

¿De verdad el filósofo práctico ha de ser sólo un poste indicador? ¿De qué sirve una doctrina hecha de palabras congeladas?

Sopesar las argumentaciones y las pruebas, claro. Articular nuestras dudas, examinar ideas, convenciones, normas, pensar por uno mismo, por supuesto. ¿Es éste todo el ejercicio al que aspiramos?

Fueron los filósofos del pasado, al ofrecernos sus modelos de vida, quienes nos encaminaron hacia la praxis filosófica: una sabiduría o arte de vivir alcanzable mediante la razón y la educación (no necesariamente supresión) de nuestras pasiones y deseos.

Kong fuzi, el maestro Kong, sostiene que el hombre verdadero es aquel que no predica lo que hace hasta que no hace lo que predica. Y el mismo Aristóteles, al definir la felicidad, nos recuerda que no es una disposición, ni un hábito, sino una actividad.

Ajena al pensamiento, la vida es tierra ahogada entre zarzales. Ajeno a la vida, el pensamiento es tan sólo esperanza o fantasía.

El sabio no espera a vivir, ni imagina que vive: el sabio vive. Y vive feliz porque ha aprendido a vivir lo más feliz posible.


Luis Fernández Navarro

Spinoza y el camino del conocimiento y la felicidad como superación de las pasiones.

¿Cómo conseguir que la razón lleve al ser humano a la felicidad y la superación de las pasiones? Frágil estrategia, pero directa en su fe racional. Spinoza en su Ética nos cuenta primero que de los cuerpos y de lo que pasa en ellos siempre hay ideas, y que éstas son la manera que tenemos de enterarnos de lo que pasa en nuestro cuerpo... pero luego, más adelante, le da la vuelta a la tortilla y diseña una estrategia para, desde las ideas, afectar a nuestros afectos y ponernos más allá de las pasiones:

"Así, pues, debemos laborar sobre todo por conseguir conocer cada afecto, en la medida de lo posible, clara y distintamente, a fin de que, de ese modo, el alma sea determinada por cada afecto a pensar lo que percibe clara y distintamente, y en lo que halla pleno contento; y a fin de que, por tanto, el afecto mismo sea separado del pensamiento de una causa exterior y se una a pensamientos verdaderos. De ello resultará que no sólo serán destruidos el amor, el odio, etc. (por la Proposición 2 de esta Parte), sino que los apetitos o deseos que suelen brotar del afecto en cuestión tampoco puedan tener exceso (por la Proposición 61 de la Parte IV). Pues ha de notarse, ante todo, que el apetito por el que se dice que el hombre obra y el apetito por el que se dice que padece son uno y lo mismo. […] Y de esta manera, todos los apetitos o deseos son pasiones en la medida en que brotan de ideas inadecuadas, y son atribuibles a virtud en cuanto son suscitados o engendrados por ideas adecuadas. […] y no hay un remedio para los afectos, dependiente de nuestro poder, mejor que éste, a saber: el que consiste en el verdadero conocimiento de ellos, supuesto que el alma no tiene otra potencia que la de pensar y formar ideas adecuadas, como hemos mostrado anteriormente (por la Proposición 3 de la Parte III)."

Spinoza, Ética, Parte V, Prop. IV, escolio, Madrid, Alianza, 1987.

Ingenioso, pero complicado. El ideal helenístico de la imperturbabilidad basado en el conocimiento traducido al barroco monoteísta europeo. ¿Hay alguna versión más actual?

Profesor Portillo

Nuevo artículo de Gabriel Arnaiz

Nuevo artículo de Gabriel Arnaiz

En el último número de Childhood & Philosophy publica un magnífico artículo Gabriel Arnaiz. Se titula "Evolución de los talleres filosóficos" y en él relata la evolución de las diversas prácticas filosóficas grupales desde sus inicios (Diálogos Socráticos, Filosofía para Niños), en los que predominaba la uniformidad metodológica, hasta la actualidad (con la Filosofía con Niños, los Cafés Filosóficos o las Nuevas Prácticas Filosóficas), donde existe una gran variedad de metodologías y enfoques que el autor defiende, como una riqueza, tanto dentro como fuera del aula.
Hace Gabriel Arnaiz un exhaustivo recorrido por la historia reciente de la filosofía práctica, comenzando por Leonard Nelson y su diálogo neosocrático, de facto, la primera ruptura con la didáctica dogmática de la filosofía en el siglo XX, que también empleó con las matemáticas y hasta con el socialismo y la educación política. Sigue luego con Lipman, que extendió la práctica filosófica a los estudiantes de secundaria (en los 70) y a los niños de primaria (en los 80 y 90). Frente al diálogo de Nelson, que trabajó sólo con universitarios, Mathew Lipman utiliza novelas y problemas filosóficos adaptados a la contemporaneidad y a la edad de los estudiantes. Lectura y discusión, filosofía cooperativa, comunidad de investigación, desarrollo del pensamiento crítico. Gabriel hace una larga exposición en el artículo del currículum de Lipman y explica el funcionamiento de su comunidad de investigación, así como la adaptación al contexto español que llevó a cabo, a mediados de los 80, Felix García Moriyón. En la misma línea, nos habla también Gabriel de los trabajos del grupo catalán IREF (el Proyecto 3/18 y el proyecto Noria), y de su programa de formación del profesorado (o facilitadores), del que ya existe un máster on-line en marcha. También se refiere a la obra del grupo madrileño de Móstoles, IES nº 8, adaptadores de Lipman al siglo XXI. Otras propuestas a las que pasa revista son las de Chema Sánchez Alcón (El radiofonista pirado, Las aventuras filosóficas de Toni Tonel) o Concepción Pérez García (Matrix. Filosofía y cine). Finalmente nos da noticia de las variaciones, de los nuevos caminos abiertos con la Filosofía con Niños (una modalidad más “libre” y algo más heterodoxa de practicar la filosofía con niños, aunque eso sí, manteniendo la esencia del “espíritu lipmaniano”, consistente en que los niños filosofen desde sus propias preguntas según el modelo de la “comunidad de investigación” filosófica) y con los Cafés filosóficos, iniciados en Francia por Marc Sautet, y que Gabriel fue el primero en introducir en España. Se trata de la filosofía “invadiendo” el espacio público, bares, bibliotecas, centros cívicos y asociaciones, terrazas y calles. Sin dispositivo inicial, sin texto previo, a partir de las preguntas de los participantes y/o los “animadores” y que tan buenos resultados puede dar también dentro del aula como medio complementario en la formación del alumnado, o como una propuesta lúdica alternativa fuera.
Como no podía ser menos, finaliza Gabriel su recorrido refiriéndose a su admirado Oscar Brenifier y al movimiento de las Nuevas Prácticas filosóficas, introducidas en la universidad por Michel Tozzi, profesor de didáctica de la filosofía en Montpellier e iniciador de la revista l’Agora, donde popularizó la concepción de la filosofía como una práctica que comprende tres capacidades o estadios: (a) la problematización, (b) la conceptualización y (c) la argumentación , y que ha popularizado en España Brenifier. Anne Lalanne, Alain Delsol, Jacques Levine, Jean-François Chazerans, Jean-Charles Pettier, Gilles Geneviève o Michel Onfray, entre otros muchos, forman parte de este movimiento de las Nuevas Prácticas filosóficas. Éste último tiene varios libros traducidos y bien distribuidos en nuestro país, pero la primera acaba de ver traducido un libro en una editorial sevillana ("Filosofar en la escuela", Sevilla, Díada, 2005).
En fin, un artículo imprescindible para estar al tanto de todo lo que se cuece en el panorama internacional de la Filosofía Práctica. Os recomiendo su lectura y os recomiendo, como hace el mismo Gabriel, que no olvidéis nunca dedicar un espacio en vuestras clases y en vuestras vidas para el filosofar.


De la filosofía y el arte de vivir

De la filosofía y el arte de vivir

No es mera enseñanza de teorías abstractas. No es mera exégesis textual. No es una ciencia. Es una teckné, un arte o un aprendizaje: aprender a vivir.

Aprender a vivir para ser felices, un deseo que no tiene excepción en el hombre: todos buscan la manera de ser felices, hasta aquellos que se ahorcan, como escribió Pascal.

Si la filosofía no nos ayuda a ser felices (o a ser menos desgraciados, según dice André Comte-Sponville), ¿para qué la filosofía?... ¿para descubrir qué arcanos, qué misterios?, ¿para enseñarnos qué saber?

Sofía es el saber de los filósofos y esa su actividad (enérgeia). En qué consiste nos lo enseñó Epicuro: en procurarnos, mediante discursos y razonamientos, la vida feliz.

Discursos y razonamientos: he aquí las herramientas adecuadas. Si narraciones… alegóricas. Si metáforas… como aquella del río que le gustaba a Heráclito. Si exabrupto… más por lo inesperado, o la viveza, que por lo inconveniente.

Discursos y razonamientos que buscan la vida feliz.

Amada sabiduría…


Luis Fernández Navarro

Fuera los poetas de la república

Fuera los poetas de la república

Pirotecnia verbal y poca enjundia. Abundancia de modo y bien poco argumento. Jerga y retórica. No hay que explicar. No hay que exponer. No hay que hacerse entender siquiera. Basta negar, esta es la preferencia. Con algo de gracejo, en tono mayor o menor, pero con música. No tengo yo la sensibilidad imprescindible para gustar del cántico melifluo y de la melopea.

Vocación de metáforas y vocación de estilo, inclinación incorregible hacia la biensonante oscuridad. Siempre es más fácil que el enhebrar razones. Póngase un punto de poesía, un mucho de discurso indescifrable. Basta.

La jerga es un broquel. No veo a través suyo. Pasa con todos los escudos, aunque sean pequeños. Evasión.

Aquel decía que “desear a una mujer era desear a todos los paisajes, a todos los encuentros, a todos los libros, a todas las ciudades que se dan en ella". Que amar era “el deseo de desenrrollarla”. Qué entrega, cuánta emotividad. ¿Cuál es el fundamento? ¿Ni una razón, ni un paso deductivo? Figuras literarias, tal vez psicología de bolsillo… la filosofía es otra cosa, afortunadamente.

La filosofía permite el diálogo y el entendimiento porque se fundamenta en lo común: el logos, el discurso razonado, el que podemos intercambiarnos, el que podemos compartir o rechazar apelando al argumento y no a la melodía de las palabras.

¿No puede amarse en parte? ¿Amar en el misterio? ¿En el cuerpo sutil o en la abundancia? ¿En el temperamento amable? ¿No pueden preferirse ciertos barrios, ciertos pasajes, incluso cierto escolio al libro entero siempre? ¿Y por qué? Siembras de dudas y preguntas, haces filosofía.

¿Qué ha podido pasarnos tantas veces que no ha quedado claro, que quedó nebuloso, vago, altitonante y bajiconvincente?

Aquel decía que rechazaba “apósitos que yugulasen el dinamismo del deseo”. Qué noble y qué valiente. Pero eran simplemente principios racionales que pudieran guiarlo. Dijo también abominar del bendito “temor a diluirse en eso deseado”, cuando era simplemente horror a ser esclavizado. Puede que haya filósofos de toda laya, pero no filosofías: existe sólo la que arguye.

Prohibirnos cosas a nosotros no sé si es voluptuoso, pero lo encuentro útil. Aleja del mayor sufrimiento. No lo excluyo del ámbito del deseo, lo incluyo en el ámbito de la práctica, en el del cálculo de frustraciones, por corregir a Epicuro, maestro, hombre, filósofo, de mente clara, de estilo claro, maniático de proponer demostraciones, andante de vía lógica, el pobre.

No sé tampoco si el deseo puede domesticarse o puede infibularse. No sé que es eso. Sé que puede seguirse o no seguirse y sé que puede educarse o calmarse con la filosofía.

Luis Fernández Navarro

Café filosófico en la casa del libro

Café filosófico en la casa del libro

Informe sobre el café filosófico del día 3 de febrero del 2007.
Casa de Libro. Sevilla

“La formulación de un problema es más importante que su solución” (Einstein).

I Elegir el tema. Aun recuerdo el taller de Ran Lahav en el primer congreso internacional de prácticas filosóficas (Sevilla, 2006), llegábamos con nuestras prisas, con nuestro cansancio y con nuestra curiosidad. Ran nos empezó a pedirnos que olvidáramos todo eso, que conectáramos con el cuerpo, la respiración, que buscáramos un lugar tranquilo y aireado dentro de nosotros mismos. Lo dijo tranquilo, jovialmente, como un duendecillo sentado en la mesa… Lo recordaba antes de comenzar el café y quise repetir, en la medida de lo posible esa sensación de desconectar de las prisas y las expectativas. Parar. Presentarnos. Ofrecer al otro un breve retrato personal (sin exigencias, sin forzar, sólo invitando… Aunque no estamos en una terapia de grupo, podemos encontrar un espacio “intermedio”, una zona de transición (Donald Winicott). Conectar con la propia experiencia y formular una pregunta vital, no meramente curiosa. Un qué sobre mi vida. Compartiendo. Después vendrá la discusión, los términos universales. Pero partamos de nuestra experiencia. Y esperemos salir más “curados” (filosofía como terapia, Mónica Cavallé, por ejemplo).

II Escuchando las presentaciones. Como moderador me di cuenta que si la escucha de la presentación no era quasi-psicoanalítica, corría el riesgo de sufrir de “dolor de cabeza”. Escuchar con ojos entrecerrados, esquivando diferentes formas de narcisismo (propio y ajeno) e intentando cazar “palabras” o preguntas o ejemplos, que sonaran a verdad existencial. Fue fácil, el grupo fue canalizando sus preocupaciones como un río: autenticidad de las relaciones familiares, límites del deber para con los familiares, por qué algunos encuentran trabajo y otros no, qué perspectivas tenemos de futuro en las actuales circunstancias: cambio climático, política…

III El tema elegido. Decidimos tratar la familia. Si era natural o cultural. Lo que nos preocupaba en esos momentos era la relación con los otros cercanos, la familia, los vínculos, las exigencias de esos vínculos y también el futuro de esos lazos de familia.

IV La discusión. Aún puse, como moderador, otra “exigencia”, acompañar a nuestras intervenciones “teóricas”, con un ejemplo, una imagen, un detalle de concreción para con los demás. Por ejemplo, los problemas de hijos violentos, los problemas de mayores enfermos y dependientes ¿hasta dónde aguantar?

V Categorización de las intervenciones: Dos ejes de oposición de categorías: naturaleza/cultura, es decir la familia es un producto histórico y relativo o es una realidad natural universal; y la perspectiva psicológica/antropológica, es decir, el modelo de pensamiento antropológico me informa del “rol” de madre, lo que me hacer tomar distancia y despegarme, pero psicológicamente es algo que está muy “incorporado” a mi ser, el ser madre o padre. La compasión ha sido un factor evolutivo en el ser humano.

VI Conclusión, a modo de sospecha: aunque la familia ha cambiado y sigue cambiando, y a pesar de la posibilidad de desmenuzar el proceso civilizatorio (Norbert Elías) hasta en sus más mínimos detalles parece que no puede ser relativizada (“absolutamente”) como un producto cultural entre otros, la vinculación con las crías de la madre, el sentirse madre, la propia experiencia de la infancia, el creer poder dar la vida llegado el caso, la necesidad de pervivir en otros… dan un cierto carácter de universalidad natural a las relaciones familiares.

VII La experiencia de moderar. La sensación de estar “fuera” y “dentro” del debate, de estar atento (con una atención silenciosa, dejando al margen tu propia opinión, no emperrándote en ella), para solo intervenir en ciertos casos, cuando se produce un desequilibrio: alguien habla en exceso, teoriza en exceso, dos se enzarzan en posturas ya claras para los demás, no se avanza a ninguna parte, se olvida el objeto de la investigación o no se presta atención a preguntas que tienen fuerza. Para mi ha supuesto una sensación de descanso en oposición a una clase de filosofía o vida moral de enseñanza secundaria, donde mantener la atención requiere un esfuerzo añadido.

Antonio Pino
(foto de Karmela Roldán)

Russell contraataca...

Russell contraataca...

En la blog de Portillo me encuentro un post que enlaza con otra blog que a su vez me vincula a un enlace (en eso consiste la red, no?) donde podemos elegir el modelo de POWER RANGER FILOSÓFICO con el que más a gusto nos sintamos, en función de nuestros intereses, personalidad, afinidades e ideología. No están todos los que son (hay ausencias imperdonables, como la de Sócrates), pero sí algunos de los más representativos,como a Aristóteles, Hume, Spinoza, Nietzsche, Tomás, Agustín, Berkeley, Platón...hasta Wittgenstein o Quine.Yo he elegido al ateo de Bertrand Russell, probablemente el primer filósofo práctico contemporáneo, al escribir en 1930 "La conquista de la felicidad".
Recientemente, los psicólogos han descubierto el poder del optimismo, de lo positivo, de la formación del "carácter" y de las "virtudes" y con Seligman a la cabeza han "inventado" la Psicología Positiva. Parece que desde los años cincuenta, los psicólogos (Maslow, Rogers, Ellis, Frankl, Fromm...) están "redescubriendo" la filosofía tal como se entendía en la Antigüedad, y reinventándola una y otra vez con distintos etiquetas. No sé si nuestro tábano sevillano mostrará también esas reticencias y esos reparos que muestra con la filosofía práctica y mostrará su aguijón retórico, o si los respetará y bendecirá, como hace J. A. Marina en su banco bibliográfico.

Elijo a Russell por ser un filósofo pacifista, socialista, utópico, desobiente civil (estuvo en la cárcel por negarse a participar en la primera guerra mundial), tolerante (es conocido su expulsión de la Universidad de Nueva York por sus opiniones en temas de moral sexual), pedagogo (fundó con una de sus mujeres una escuela cuasi libertaria), hedonista, algo mujeriego, un tipo instalado en el mundo. Por eso le cae tan bien a Savater y a mí. Lo que quiero decir, es que filósofos los hay de todos los colores y sabores, por lo que las prácticas filosóficas también son diversas y plurales, como las ideologías, y uno se ubica en aquellas que le son más afines. ¿Desde dónde filosofas tú?
Gabriel Arnaiz

Utilidad de la Filosofía

Utilidad de la Filosofía

Contestar, como hace Deaño, con chanzas o con ironía (vía negativa), en vez de ensayar la respuesta positiva, me parece que es conceder demasiado a los que consideran inútil a la filosofía.

Tomo de un libro de Simon Blackburn, Pensar, las tres siguiente respuestas (atentos a sus implicaciones con respecto a la polémica de las relaciones mente-cuerpo):


Utilidad de la filosofía ¿De qué nos sirve esto?


Respuesta de alto nivel (estrategia filosófica): ¿Qué queremos decir cuando preguntamos de qué nos sirve? Sucede lo mismo con la literatura, el arte, la música [incluso la ciencia básica, añadiría yo]. Deseamos comprendernos a nosotros mismos, eso es todo. Es algo que deseamos por sí mismo. Cuando nuestra salud mental es buena, disfrutamos ejercitando la mente. Pasa igual que con la salud física.

Respuesta de nivel medio. La reflexión es importante porque forma un continuo con la práctica: lo que pensamos sobre las cosas que hacemos influye en nuestro modo de hacerlas, o incluso en si las hacemos o no. Pensar que hay vida tras la muerte y soportar ciertas persecuciones. Pensar de modo fatalista y no hacer nada [y no preocuparnos por nada]. Pensar que somos esencialmente egoístas y volvernos desconfiados y suspicaces. Pensar en términos materialistas la relación entre la mente y el cuerpo y confiar sólo en ciertos tratamientos (drogas, electroshocks). Y todo se puede deber a un error filosófico. Vivimos en un determinado sistema de pensamiento, pero otras estructuras son posibles, puede existir otra relación entre la mente y el cuerpo.


Respuesta de nivel bajo: la filosofía es un antídoto contra los prejuicios. Estamos típicamente convencidos de que nuestra forma de hacer las cosas, nuestras creencias, nuestra religión... son mejores que las de los demás. Ideas sobre quiénes son los demás, sobre quiénes somos nosotros o sobre cómo defender nuestros intereses o nuestros derechos, son las que nos llevan a la guerra o nos convierten en opresores. La reflexión nos permite dar un paso atrás o reafirmarnos.

La tradición filosófica ha insistido en que no vale la pena vivir la vida si uno no la somete a examen. Ha insistido en el poder de la reflexión racional para eliminar los elementos negativos de nuestras prácticas, y reemplazarlos por otros más positivos. Ha identificado la autorreflexión crítica con la libertad, de acuerdo con la idea de que sólo desde una adecuada comprensión de nosotros mismos podemos controlar la dirección en la que queremos ir.

Cuidado con el utilitarismo y el círculo vicioso que entraña si no se lo analiza filosóficamente. Recordad el contador de estrellas de El Principito. Pensad que nada hay más inútil que ciertas utilidades indiscutibles, como criar cerdos para ganar dinero, y ganar dinero para comprar tierras en las que criar cerdos, y criar más cerdos para ganar más dinero y comprar más tierras donde criar más cerdos...

A Thomas Carlyle, cierto tertuliano le reprochaba su verborrea filosófica acusándolo de verter "ideas y nada más que ideas" con sus palabras, y aquel respondió mostrándole un libro y diciéndole: "no hay más que ideas aquí, pero la segunda edición se encuadernó con la piel de los que se rieron de la primera". Mostraba El Contrato Social de Jean Jacques Rousseau.

Banco de plaza pública, la filosofía. Hecha para solaz del hombre ocioso, libre, el que no tiene prisa y se sienta a pensar. Hecho para mirar los transeuntes, el paisaje urbano, el interior de la propia conciencia mientras cantan los pájaros del vecino jardín. ¿Hay mejor trono para ser humano?

Luis F. Navarro

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UN FILÓSOFO PRÁCTICO

UN FILÓSOFO PRÁCTICO

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Cayo Musonio Rufo, de la clase de los caballeros, natural de Bolsena, hijo de Musonio Capitón, filósofo.

Poco sabemos de su vida. Nació antes del año 30. Gobernando Nerón, año 60, fue desterrado como participante en la conjura de Pisón. Estuvo un lustro en las provincias orientales. De nuevo en la urbe, su segundo destierro fue inmediato y tuvo lugar a Gíaros, una isla sin agua donde Musonio descubrió una fuente. Volvió a Roma, llamado por Galba, en el 68.

Vespasiano ad portas, fue embajador de Vitelio ante sus tropas y, mezclándose con los manípulos, pronunció un discurso en defensa de la paz delante de hombres armados que estuvieron a punto de pisotearlo, según Tácito. Algo vería en él, no obstante, el césar Vespasiano, porque lo exceptuó de la expulsión de los filósofos decretada el año 71. Poco tiempo después, lo desterró. Volvió de nuevo a Roma llamado por Tito, con quien estaba unido en relaciones de amistad.

No tenemos más datos sobre Rufo. Ni siquiera sabemos la fecha de su muerte. Una carta de Plinio, de los años 101-102, se refiere a Musonio como si no viviera.

Igual a Sócrates, las noticias antiguas afirman que no escribió nada. Como él, Musonio Rufo fue un hombre perseguido. Multidesterrado, sin embargo, consiguió que respetaran su pellejo. Condenado al desierto, encontró una fuente. Caído en desgracia tres veces, otras tantas se hizo perdonar. Por hablar de la paz, a punto estuvo de ser atravesado. Calló a tiempo. Siempre a tiempo. Siempre rehabilitado.

Hombre práctico, sin duda, Musonio fue filósofo: un filósofo práctico. Su vida lo demuestra.

Estoico, ignoró casi la física, dedicó escaso espacio a la lógica, se centró en la ética. Tuvo muchos discípulos, que incluso a Gíaros acudieron a oírle. Fue maestro de Epicteto. Una veintena de fragmentos doxográficos, notas probables de sus conversaciones, y otros cuantos menores de dichos memorables, recuerdan este magisterio. Los conserva principalmente a Estobeo, a partir de un escrito original de un mal conocido Lucio o Licio.

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De la filosofía de Musonio, destaca, en primer lugar, su retórica anticontemplativa. La filosofía es el saber para la vida, piensa Musonio. Dedicarse a los discursos filosóficos no tiene más razón que las obras y el conducir el hombre a la sensatez, esto es, a ponerle por encima de la avaricia, enseñarle a amar la sencillez, a rehuir el lujo, acostumbrarle a tener respeto, a dominar la lengua, a procurarle el orden, la conveniencia y el decoro.

En segundo lugar, es notable su feminismo, mucho más acentuado que en ningún otro docto pensador antiguo. En defensa de la igualdad, Musonio escribe que el raciocinio lo han recibido de los dioses las mujeres y los hombres. Y también los mismos sentidos y las mismas partes del cuerpo. Han de filosofar sin diferencia, es decir, buscar e investigar cómo vivir mejor. Y han de tener, por tanto, educación común, que no es correcta sin la filosofía. Tampoco el valor le corresponde únicamente al hombre. Ni siquiera la lucha con armas. Una amazona y una mujer sólo se distinguen por el entrenamiento. Las tareas humanas son comunes a hombres y mujeres. Nada es forzosamente exclusivo de ninguno de los sexos. ¿Conviene acaso que los hombres sean buenos y las mujeres no? –se pregunta. Las mismas virtudes han de estar presentes en ambos.

En tercer lugar, es relevante su posición antihedonista. Musonio Rufo sostiene que el placer no es un bien, aunque nos invita como si lo fuera. La diferencia está en que todo bien es preferible y algunos placeres no.

Como concesión a su propio tiempo, Musonio defiende la moral matrimonial augustea, la vieja, ya en su tiempo, deontología romana contra los placeres amorosos no matrimoniales o sin fin reproductivo, y contra las uniones de varones con varones (por ser opuestas a la naturaleza). Es una lástima.

En el resto es clásico. La desmesura es el mal en todo y, si ha de evitarse todo mal, ni el trabajo ni la muerte lo son. Lo que conseguimos sin dificultad y alabamos por su uso sencillo y guardamos fácilmente, es mejor. No cabe vivir correctamente el día actual sin planteárselo como el último.

Ser bueno es lo mismo que ser filósofo –decía. Y el fin del hacerse bueno no es otro sino el ser feliz. Éste es el núcleo de su filosofía. Con ella se propuso la búsqueda de todo lo adecuado y conveniente. Como ideal de vida, Cayo Musonio Rufo prefería el de los campesinos y el del pastor.

Luis F. Navarro

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