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DIDÁCTICA de la FILOSOFÍA

El profesor

El profesor

"Ya llegan.
Y yo no estoy preparado.
¿Cómo iba a estarlo?
Soy un profesor nuevo, y estoy aprendiendo con la práctica".

Así empieza este relato autobiográfico de treinta años pasados en los institutos públicos de Nueva York. El autor mundialmente famoso de Las cenizas de Ángela, mezcla melancolía e ironía y compone un relato agridulce que suena a verdadero desde la primera página, a experiencia auténtica, a práctica real, a alguien que habla de las aulas después de haber gastado en ellas media vida.

Entretenido, instructivo, un texto que hace pensar, un relato que estimula, una novela que celebra nuestra profesión, con su miel y con su hiel. Una recreación de la LOGSE (o algo así) en la escuela pública americana entre los años 50 y 80.

Imprescindible.

Luis F. Navarro

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8 comentarios

Anónimo -

No he querido comentar antes el rap propuesto por el profe(ta) Samuel precisamente para evitar sentirme aún más carca de lo habitual, pero ya que el Gabrié delata mis pasiones más ocultas, salgo del armario cultural para decir off the record que este tipo de imposturas de intención
jovialmente subversivas pero de realidad jactanciosa y previsible, me parecen la continuación de la alienación por otros medios. Si en tiempos de Paquito se fomentaba la tuna como "rebeldía oficial", hoy día el modelo no anda lejos de raperos, botelloneros y graffiteros. Éste es un buen ejemplo.
Y sí, en este contexto huérfano de verdadera creación y pletórico de manierismos postizos, las andanadas intempestivas del Steiner y del Bloom tienen su gracia, aunque al primero le falta un buen polvo y al segundo un rapapolvo.

Luis -

Más lloraréis, Samuel y Carlos, si os perdéis esta lectura. Una más. Felicidad, dale también un uppercut al estacio

gabriel -

lloras más, dilecto charlie leyendo "alta cultura", como el steiner o el bloom, que tanto os gustan...

Herr Estacio -

Como ya Samué ha hecho de malo, me privo de más comentarios; pero una de dos: o me leo el libro o dejo el culebrón de media tarde. ¿Dónde lloro más, Luis?

Felicidad -

¡Pero qué bruto eres Samuel! ¿Cómo te metes con el pobre McCourt, después de todos los avatares por los que pasó con sus dientes picados de no comer más que té requetehervido con azúcar y algo de pan cuando chico por que su padre se lo gastaba en cerveza? ¿Qué más da que te recuerde a Dickens o a Perico el de los palotes?
Si uno aprende a leer con Dickens es normal que lo imite.

Si quieres pelea te espero en la puerta.

(¡Cómo te voy a echar de menos so petardo!)

gabriel -

lo leeré, pues soy un adiccto a los libros y pelis de profes...
gracias, luis

Profesor Portillo -

Especialmente interesante: con su miel y su hiel... Esta es una profesión muy bonita, a veces dura, pero muy bonita... para quien quiere.
Habrá que buscar el libro.

samuel izquierdo -

Juas, juas. este es el tipo de Las Cenizas de Ángela, ¿no? Nunca supe si lo de las cenizas eran las de su cadáver o las de los cigarrillos que fumaba compulsivamente. El modelo que seguía, y hay que tener redaños para hacer eso era Dickens. ¿Cuál es el que sigue ahora? ¿Mentes peligrosas?
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