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Pierre Hadot (París, 1922) es uno de los especialistas en filosofía clásica más importantes de Francia, ocupando la cátedra de Historia del Pensamiento de la Antigua Grecia y Roma en el College de France hasta 1991. Es autor de ¿Qué es la Filosofía Antigua? y Ejercicios espirituales y filosofía antigua. Ahora en España se publica como libro una conferencia de 1974 dictada en el Círculo de Eranos en Suiza de 1974 con el título de Elogio de Sócrates.
La lectura de Hadot de la Filosofía Antigua impresionó a Foucault haciendo virar las investigaciones de éste en su Historia de la sexualidad. Además reconocidos autores incardinados en la Filosofía Práctica han reconocido en la interpretaciones de Hadot del pensamiento griego una comprensión de la Filosofía como una manera de vivir que pone un ejercicio constante sobre sí mismo (askesis).
Es en este sentido en el que interesa Sócrates a Hadot, buscando en aquél no la figura literaria de los diálogos platónicos, sino el pensador provocador, poco cuidadoso de su familia, soldado y ciudadano.
Miguel Ángel Rosa

Aunque mi colega Luis F. piense que una vez más caigo en la reducción de los problemas filosóficos a esquemas neuronales y materialistas, lo cierto es que el libro de Goldberg (entrevistado por Punset, el Sánchez Dragó del departamento de ciencias; loable divulgación junto a discutibles ideologías de fondo, en mi opinión): "La paradoja de la sabiduría. Cómo la mente puede mejorar con la edad" es más agradable de leer que otros ensayos sobre el cerebro.
Durante mucho tiempo se han investigado en el cerebro las facultades descriptivas (percepción, memoria) pero ahora se han desencadenado los estudios sobre facultades prescriptivas (toma de decisiones y estrategias de actuación). Es un cambio de paradigma: desde el ¿qué es verdad? ¿qué es cierto? hacia el ¿qué podemos hacer? ; la búsqueda de la verdad sigue siendo un derivado del esfuerzo por la supervivencia, y esto se refleja en las estructuras del cerebro.
Golberg es hijo espiritual de Luria y nieto también espiritual de Vygostky. La sabiduría está más cerca del "saber hacer", que del "saber qué". Pragmatismo. Coincidencia con el giro práctico de la filosofía. ¿Qué formulas filosóficas -de la historia de la filosofía, de los grandes filósofos y maestros espirituales- nos sirven para sobrevivir y vivir?
En mi práctica docente la pregunta es ¿de qué me sirve ´"saber" una lección si no soy capaz de "ejecutarla" ?
Uno de los elementos clave de un "cerebro ejecutivo" es la capacidad de formularse preguntas sobre cómo funciona la mente del otro. Por ejemplo de un alumno o de un grupo de alumnos. Debo afinar la "teoría de la mente" que tengo acerca de mis estudiantes. Así soy un filósofo práctico. Un filósofo ejecutivo.
La madurez social desde un punto de vista fisiológico sólo se alcanza entre los 18 y los 30. Hasta que se consuma este período la persona "sabe" distinguir entre el bien y el mal (se conoce todas las normas, incluso las de ciudadanía) pero no dispone de los recursos para "ejecutar" una elección adecuada. Debemos, por tanto, reconsiderar la postura roussoniana de la educación, por la que creemos en la bondad natural del niño? Y aceptar, por fin, como tantos nos recuerdan que el único camino es la disciplina, la imposición de la voluntad del profesor sobre las voluntades adolescentes?
Me resisto. ¿Es la imposición el único método? ¿o podemos encontrar en la sabiduría como capacidad de ejecución y seducción, una vía intermedia? ¿Cómo puedo llegar a convencer a un cerebro que sabe qué es el bien -porque se lo han repetido muchas veces- pero que se pierde en un laberinto de neuronas y chispazos bioeléctricos antes de acertar con ese bien que conoce descriptivamente?
Carlos E. nos recomendó ver "El milagro de Ana Sullivan" donde Helen, la maestra, pelea literalmente cuerpo a cuerpo con Ana hasta que consigue que doble la servilleta. ¿Cómo puedo llegar a su alma? -se pregunta-, si fuera capaz de darte una palabra pondría el mundo en tus manos. Es decir, si te ofrezco símbolos que enlacen -provisionalmente- tus áreas ejecutivas prefrontales habré llegado a tu alma.
Símbolos capaces de seducir, símbolos como creencias y no meras ideas, vividos por personas capaces de seducir y convencer. Ánimo docentes, aún un esfuerzo más.
Antonio Pino

Así es como en la edición original y en versiones como la portuguesa se titula el libro de Donald R. Moor Conversaciones con Platón. Su autor fue profesor de Filosofía durante más de cuarenta años en la Portland State University (Oregón -EEUU-), ahora ya jubilado. Es éste un libro interesante en su formato por dos motivos. Primero por su tamaño, realizado realmente para que quepa en cualquier bolsillo y pueda ser leído en cualquier momento de cierto sosiego y concentración. Además por su concepto. Utiliza D. R. Moor la entrevista figurada -no podía ser de otra manera- como modo de acercarnos a los aspectos vitales, contextuales y doctrinales del pensamiento de Platón. Éste se expresa como un escritor actual que diera cuenta de sus obras, de sus ideas, proponiendo matices que aligeran el carácter extremo de algunas interpretaciones de su pensamiento. Trasciende el tópico mito de la caverna, para hablar de mujeres, libertad, la búsqueda de la verdad, amor y democracia.
Una aclaración, aunque en la Web de la editorial Paidós se indique que el autor es Robert M. Pirsig, éste tan sólo realiza el prefacio.
En suma, una obra amena, didáctica, divulgadora del pensamiento platónico desde una perspectiva actual.
Miguel Ángel Rosa.

Recomendable como lectura complementaria, entero o por partes, recomendable por fusilable, como cantera de citas y de textos para comentario, y recomendable también por hacer pensar, lo que como decía en alguna parte Savater es la condición propia del intelectual, y como no: la del profe. En este libro, publicado póstumamente (aunque su primera redacción datara de 1761), Diderot parece hacer un último ajuste de cuentas con esa vieja amiga y enemiga, la razón, a cuyo cuidado había dedicado la vida. Se relata un encuentro entre el autor y un bohemio o pícaro sin escrúpulos ni sistema y defensor del mas estricto carpe diem. Como un segundo Sócrates-Platón en su "Parménides", Diderot no sale muy airoso del envite. Es además sátira social, está escrito con auténtica gracia y se lee de un tirón. Se puede encontrar en Cátedra por sólo ocho euros, ¿quien se resiste?
Carlos Wamba

La filosofía ayuda a vivir. Y ayuda a vivir mejor. Ésta es la más utilitarista de las utilidades y es la que sirve de base a su potencialidad consoladora, en la vieja tradición boeciana. ¿Sirve la filosofía para ayudar a alguien que estaba medio muerto?
Muerta su identidad social, al menos, así era cómo se veía Jean-Louis Cianni , periodista y director de comunicación de una compañía aérea liquidada en uno de estos avatares de absorciones y reconversiones a los que nos tiene acostumbrado el capitalismo moderno. Filósofo de formación, Cianni, volvió a su vieja biblioteca de filosofía, cuando el ocio forzado llamó a su puerta. Y de las meditaciones y de la búsqueda de consuelo para su situación de parado añoso (49 años) y con pocas perspectivas, surgió este libro que le ayudó a mantenerse a flote, a armarse de autoestima y a recabar unas migajas de optimismo para seguir luchando.
Cianni escribe del autoconocimiento (y de Sócrates), de la unidad del alma y el cuerpo (y de Spinoza), de las ventajas del cinismo (y de Diógenes), de la pérdida de los amigos y del tiempo (y de Schopenhauer y de Agustín), de los buenos remedios, de la indiferencia y de otras cosas varias siempre presentes en la mente del parado, del muerto social (la dirección de la conciencia, la autoestima..., y Séneca, y Montaigne etc.).
Un libro sincero, interesante, recomendable.
Luis Fernández Navarro

Filoniños, filoterapia, cafefilo... y ahora filochistes. ¿Quieren una introducción divertida a la filosofía? Compren el libro de Cathcart y Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar ... Sus autores, estudiantes de filosofía en el Harvard de los años 60 ("cuando los licenciados en filosofía casi se contaban con los dedos de una mano"), han ideado un acceso divertido a esta disciplina basándose en lo mucho que los chistes pueden darnos que pensar. Los hay de todos los tipos y referidos a toda clase de cuestiones relacionadas con las más diversas ramas de la filosofía: ética, teoría del conocimiento, filosofía del lenguaje, filosofía política o de la religión y, por supuesto, metafísica.
El libro está dedicado a la memoria del filósofo Groucho Marx (el hombre que dijo: “Estos son mis principios; si no les gustan, tengo otros”) y es un libro serio, después de todo. Pero no mucho.
Luis F. Navarro

En esta nueva entrega de la Revista, un ejemplar doble correspondiente a los números 14 y 15 de su colección, el lector encontrará un editorial dedicado a doña Soledad Ortega con motivo de su reciente fallecimiento. Su labor pedagógica y cultural, junto a la constitución de la Fundación José Ortega y Gasset y la ordenación de su importante Archivo, son aspectos que quedan destacados, en homenaje y recuerdo de su persona.
Javier San Martín dedica un artículo al tomo VII (1902-1925) de la nueva edición de Obras completas de Ortega y Gasset , primero de la obra no publicada en vida por su autor. Si entre los atractivos de los seis primeros tomos se encontraba la recuperación de textos, aunque publicados, “imposibles de encontrar”, destaca San Martín que este primer tomo póstumo, de más de 750 páginas, está formado por más de 300 rigurosamente inéditas, unas 250 dispersas en remotas publicaciones, y otras 180 ya incluidas en los tomos IX, X y XII de las Obras completas anteriores, todo ello en “riguroso orden cronológico”. A este servicio de reunión que facilita extraordinariamente la labor de los investigadores, se une el inestimable interés de los textos, que obliga a los estudiosos de la obra de Ortega a “revisar radicalmente” la evaluación de ese periodo de tiempo comprendido entre 1902 y 1925.
Entre los Documentos de Archivo (sección en la que la Revista pone a disposición de sus lectores material inédito), los Papeles de trabajo de José Ortega y Gasset, a cargo de Mª. Isabel Ferreiro y José Ramón Carriazo, presentan la edición de unas notas preparatorias para la conferencia “La función de la matemática en la cultura”, ofrecida por Ortega en el Ateneo madrileño el 31 de enero de 1914.
El Itinerario biográfico, preparado por Eve Giustiniani , repasa, junto a un amplio e interesante reportaje documental, las circunstancias que rodearon a las conferencias que pronunció Ortega sobre la “Idea del Teatro” en Lisboa el 13 de abril de 1946 y en Madrid el 4 de mayo del mismo año.
Este número doble reúne asimismo interesantes ensayos. El lector podrá encontrar el de Ramin Jahanbegloo , “Leyendo a José Ortega y Gasset en el siglo XXI”; un estudio sobre “La recepción de la obra de Ortega en Japón”, realizado por Satoko Tanaka; el de Antonio López Vega acerca de las cercanías y distancias de Marañón respecto a Unamuno y Ortega; el análisis de Antonio Pérez Luño sobre “Ortega y las libertades”; junto a los de Javier Crespo Sánchez, “Ortega, el final de la filosofía y la tarea del pensamiento”, y el de Pedro González Cuevas, “Las polémicas sobre Ortega durante el régimen de Franco (1942-1965)”.
La Escuela de Ortega rinde homenaje en este número a Paulino Garagorri , discípulo y editor de Ortega, fallecido este verano. Tras una breve presentación de Mª. Isabel Ferreiro, se reproduce el artículo de Garagorri, “Una convivencia póstuma”, publicado en mayo de 1983 por Revista de Occidente en homenaje a Ortega, con motivo del centenario de su nacimiento. Asimismo, con presentación de Agustín Serrano de Haro , se incluye un largo fragmento del texto “Confesiones profesionales” que José Gaos redactó recordando a sus maestros.
La sección Clásicos sobre Ortega ofrece al lector, con introducción de José Lasaga, el texto que el diplomático e historiador suizo Carl J. Burckhardt realizó a la muerte de Ortega, donde relata su grato encuentro unos años antes en París, publicado en la revista Merkur en 1955 y luego, en 1956, por Victoria Ocampo, en Sur.
Entre las reseñas, el lector encontrará comentadas la obra clásica de Ortega Vieja y nueva política, en edición de Pedro Cerezo (Javier Zamora); los libros colectivos: Phänomenologie in Spanien, de Javier San Martín (Karina P. Trilles); Perspectivas de Ortega, editado por Pedro Cerezo (Jaime de Salas) y Ortega en circunstancia, editado por Javier San Martín y José Lasaga (Alejandro de Haro); y el estudio sobre el joven Ortega (1902-1916) realizado por Noé Massó (José Lasaga). Se incluyen, también, las críticas de los libros de Francisco La Rubia Prados: Una encrucijada española: ensayos críticos sobre Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset (Juan Navarro de San Pío); José Manuel Sevilla: Conquistar lo problemático (Fernando Llano); y por último, la dedicada a El periodismo de Ortega y Gasset de Ignacio Blanco (Margarita Márquez y José Miguel González).
La Revista da cuenta, además, de las Tesis doctorales defendidas en los últimos dos años en torno al pensamiento de Ortega y Gasset, así como de la Bibliografía orteguiana correspondiente al año 2006, a cargo de Ascensión Uña.
Miguel Angel Rosa

¿Se siente usted incómodo ante algunas de las posibilidades que abre la ingeniería genética? ¿Va la ciencia más deprisa de lo que nuestras intuiciones morales son capaces de asumir? ¿Hay algo malo en manipular nuestra naturaleza? ¿Hay líneas rojas que no debemos traspasar?
El filósofo norteamericano, Michael Sandel, profesor en Harvard, publicó el año pasado Contra la perfección, traducido por la Editorial Marbot, que también tiene en prensa su más reciente Public Philosophy. En esta obra explora un buen número de dilemas morales contemporáneos relacionados con la búsqueda de nuestro perfeccionamiento e introduce cuestiones filósoficas en el debate científico y político en torno a los avances últimos de la biotecnología.
La semana pasada, Fernando Savater se refería a Sandel en un artículo publicado en El País que ahora se puede leer aquí.
Luis Fernández Navarro

Acaba de salir
¡ATREVETE A PENSAR!de MIRALLES, FRANCESC y DESPEYROUX, DENISE

Cada curso la AAFi (Asociación Andaluza de Filosofía) organiza un grupo de trabajo (no homologado oficialmente) que se dedica a comentar un libro. Este año ha tocado Mente y materia de Schröndinger . Los encuentros son una vez al mes (habitualmente el primer martes). El lugar es el IES Murillo. Entre los asistentes, Antonio Lara, Romualdo (delegado AAFi Sevilla), Susana Rotbardt, Miguel Florián, Adela, Ramón Rodríguez Aguilera, el Estacio y muchos otros.
Después de la sesión, comienza lo verdaderamente interesante: libación de cerveza y conversación politemática. Abajo breve noticia de la obra.
“Lo que construimos en nuestras mentes no puede tener (así lo siento) un poder dictatorial sobre nuestra mente, no puede cuestionarla ni aniquilarla. Algunos de ustedes dirán, estoy seguro, que esto es misticismo. Así, aun reconociendo que las teorías de la física son siempre relativas –por cuanto dependen de ciertas hipótesis básicas-, podemos afirmar, o así lo creo, que las teorías actuales de la física sugieren fuertemente la indestructibilidad de la Mente frente al tiempo.”
Así concluye Erwin Schrödinger uno de los capítulos de su libro Mente y materia. E. Schrödinger, premio Nobel de Física en 1933, descubrió la ecuación que describe el comportamiento de los electrones, los átomos y las moléculas (de la cual alguien dijo: En el principio Dios creó la ecuación de Schrödinger. Luego la tomó como modelo y fue creando todas las cosas de acuerdo con ella). Además, fue pionero en escribir sobre la base física de la vida. Quizás por esta razón, era muy consciente de las limitaciones de la ciencia, sobre todo en materia de religión. En Mente y materia se pregunta: “¿Puede la ciencia aportar información en materia de religión?”. Y puntualiza que se refiere en particular a cuestiones “del otro mundo” y de la “vida después de la muerte”. A E. Schrödinger le preocupaba profundamente qué ocurre con el yo individual después de la muerte: “Parecen existir muchos yos conscientes y, sin embargo, el mundo es sólo uno”. Y sugiere que sólo existe una Mente (con mayúsculas) de la que todos participamos, y trae a colación la doctrina hinduista de las Upanisad, indicando que debe ser incorporada al pensamiento occidental. Pero va más allá en su sugerencia y, después de analizar brevemente la contribución de Platón, Kant y Einstein sobre los conceptos espacio y tiempo, afirma que “la distinción entre antes y después o anterior y posterior (conceptos basados en la relación causa-efecto) no puede aplicarse universalmente”, y por tanto, sobre la base de “la progresiva idealización del tiempo”, llega a la conclusión de que la Mente puede trascender a la muerte física.
En Mente y materia, publicado a finales de 1950, E. Schrödinger reflexiona abiertamente acerca de la esencia del comportamiento humano, lo que le conduce, sobre la base de sus conocimientos en física, a una concepción mística de la Mente. Sin embargo, en estos casi 50 años desde el momento en el que Mente y materia vio la luz, el conocimiento científico acerca de la mente y su relación con el cerebro y, por tanto, con la biología, ha avanzado notablemente. Y este salto en el tiempo se pone de manifiesto en los primeros capítulos del citado libro, en los que E. Schödinger discute acerca de la evolución biológica y el comportamiento humano en unos términos que ningún biólogo aceptaría hoy en día. E. Schrödinger acepta la teoría de la evolución de Darwin en lo que respecta a órganos físicos y hábitos de conducta, pero deja al comportamiento “complejo” fuera del alcance de la selección natural, y por tanto, al margen de la biología: “Pues el cambio de comportamiento no se transmite por una herencia física, por la sustancia hereditaria, por los cromosomas.” De alguna manera flirtea con el lamarckismo al decir: “El comportamiento, aunque en sí no se hereda, puede acelerar el proceso de la evolución (...). En las plantas y en los niveles inferiores del reino animal, el comportamiento adecuado se pone a punto por un lento proceso de selección, es decir, por ensayo y error, mientras que la inteligencia del hombre le permite proceder por elección”. Esto le lleva a insinuar que nosotros, los seres humanos, podemos influir en nuestro desarrollo biológico y así seguir “un camino de perfección”. Para E. Schrödinger, “sería extraño, por no decir ridículo, pensar que la mente consciente y contempladora (...) haya aparecido por azar (...)”. Y añade que, “alimentamos la sensación, quizá engañosa, de que, dentro de este bullicioso mundo, la mente consciente se aloja en ciertos órganos muy particulares (los cerebros)”.
Desarraigar nuestro intelecto del cerebro y, por tanto, de sus orígenes naturales, supone una puerta de entrada para todo tipo de interpretaciones sobrenaturales acerca de la mente (y sus “poderes”) y, en último término, nos conduce a otorgar un sentido antropocéntrico al Universo. Algunos piensan que conocer mejor las leyes físicas que gobiernan el Universo nos ayudará a desligarnos de nuestras incómodas raíces biológicas y nos empujará al pedestal donde siempre hemos querido estar, al lado de Dios, y por encima del resto de los seres vivos “inferiores” que pueblan la Tierra. Pero quizás ocurra justo lo contrario. Quizás, sólo quizás, este conocimiento nos hunda más en el maravilloso fango de la biología porque, ¿podrá el cerebro humano entender aquello para lo que no ha sido “diseñado” (por la evolución)? ¿O será que el propio Universo “consciente” de su complejidad ha creado el cerebro humano para comprenderse a sí mismo?
Decía Descartes que "no podría imaginarse algo tan extraño y poco comprensible que no haya sido dicho por alguno de los filósofos". Schröndinger es científico, pero aquí ejerce de filósofo. Qué rara es la realidad. O qué real es la rareza.
PD: El padre de Borges solía decir: "Es tan raro este mundo que todo es posible, hasta la Santísima Trinidad"

¿Piensan las máquinas realmente o sólo actúan como si lo hicieran?
Esta divertida e ingeniosa obra propone una solución al problema del test de Turing y al problema de la máquina replicante , mediante una sorprendente interpretación del concepto de realidad.
El libro relaciona Ciencia-ficción, Inteligencia Artificial, y Filosofía, exponiendo muy diversos puntos de vista a la hora de analizar la consciencia, la libertad y la evolución, utilizando para ello grandes dosis de ironía y buen humor.
Su autor es Manuel Herrán Gascón y está editado por Ed. REDcientífica (1ª Ed. Abril 2005).
La reseña completa del libro la puedes leer aquí.
jadomene

Aparece en enero de 2008 el nº 55 de A Parte Rei, revista de filosofía que nace en Junio de 1997 en formato de papel y desde Abril de 1999 se convierte en una revista electrónica que utiliza internet como plataforma de publicación y de distribución. Acepta colaboraciones de cualquier parte del mundo y siendo su único criterio la calidad del trabajo. A Parte Rei posee una licencia Creative Commons . | |
| Pueden destacarse especialmente los artículos: El Mito Griego (Samadhi Aguilar Rocha), Habermas: Conocimiento e Interés. El Nuevo Estatuto de la Razón Comprensiva (Santos Ochoa Torres), La cuestión de la Experiencia en el primer Foucault (Joaquín Fortanet Fernández), Influencias de la Corporeidad en una Ética de lo Femenino (Liliana Moreno Romero), El cuerpo des-organizado del masoquismo (Ramón Castillo) o Una revisión al análisis de Theodor Adorno sobre el jazz. (Nicolás Amoruso). Desde la página del número en cuestión de la revista se accede a la versión pdf del documento. Miguel Ángel Rosa. |

"Durante 2.500 años, el lienzo de la filosofía se llenó con tal cantidad de pinceladas que no perduró ninguna imagen perceptible". De esta manera inicia Nicholas Fearn, el autor de Zenón y la tortuga , su segunda obra, recién aparecida en castellano, El filósofo en zapatillas , extraña traducción del inglés Philosophy. The latest answers to the oldest questions.
Pero, según Fearn, en los últimos años han empezado a verse los resultados de una restauración en la que se han desechado capas y descartado las limpiezas más cándidas, desvelando viejas huellas al tiempo que se han revalorizado las ideas de pensadores antiguos y las tintas contemporáneas han aligerado las líneas más marcadas. Todo ello se ha hecho posible gracias a la aparición de nuevas técnicas en el análisis de argumentos, nuevas ideas puestas a prueba y nueva materia prima proporcionada por las ciencias. Es decir, que vivimos en un momento ideal para revisar la filosofía occidental. Un momento en el que las revoluciones han pasado de moda en el mundo filosófico, en el que las respuestas tienden a presentarse en un tamaño menor a las del pasado, con menos gurús, menos gigantes y una mayor división del trabajo en un terreno cada vez más fragmentado y especializado, pero más inclinable a propiciar consensos.
De esta manera presenta su obra este joven filósofo inglés, representante de esta edad postheroica de la filosofia en la que el rol del genio ha disminuido y la disciplina parece haber aprendido de sus equivocaciones imperialistas. "Y es que no hay necesidad de revoluciones cuando el progreso es constante y notable", tal es el optimismo remarcable con el que Nicholas Fearn se propone abordar tres clásicos problemas de la filosofía de siempre: el problema del yo, el del conocimiento y el de nuestra suerte moral, sentido y destino. Nada más y nada menos.
Sin duda, muy interesante.
Luis Fernández Navarro

"La Vida humana" de André Comte-Sponville e ilustraciones de Silvie Thibert (Paidós/contexto) es el último libro del género de “filosofía para todos los públicos” que he visto en las librerías; un libro –ciertamente- pensado para regalar en esta época. Está dividido en 12 etapas (o dimensiones) del ser humano: Antes, nacer, niño, adolescente, amor, familia, trabajar, juntos, gozar y sufrir (debate estoicos vs. epicuros), durar, morir, la eternidad. El libro se lee de una sentada y revela algunos secretos, utilizando citas de autores (sobre todo franceses, por ejemplo, su favorito Alain).
La dignidad de la persona está en su filiación (ser hijo de; todos somos hijos-de); que-no- somos-felices (de esto nos enteramos pasados los 40 años ¿podría servir esta advertencia a los jóvenes?); la pareja salvará a la humanidad (el espíritu que hay en la relación, en el compartir, en el aguantarse), aunque una pareja sin hijos no llegue a ser una familia. El trabajo acaba siendo más divertido que la diversión (Baudelaire), a nadie le gusta trabajar –es absurdo- lo que puede gustar es hacer bien el trabajo... cuando no queda más remedio. Heráclito y Parménides tienen razón a la vez porque el "ser es" “todo fluye”. Y, por último, la eternidad: accesible como “presencia” del presente (nunc stans) en las experiencias cumbres. Después nada más… sólo queda la esperanza para los creyentes... No obstante, que un filósofo ateo titule un capítulo "la eternidad", es de agradecer, y sobre todo que lo trate como legítimo problema humano.
A.Pino

“Dirigirse a todos para poder llegar a algunos”. Esta es la clave de la filosofía “barata” de Josep Muñoz Redón.
¿Filosofía barata? Sí, en el sentido de asequible. Hecha con gracia y liviandad en dosis generosas, no con la seriedad de la academia y de sus libros impermeables a la lectura. ¿Es que acaso el placer no tiene suficiente entidad epistemológica?
Filosofía barata y democrática. Ni aristocrática, ni esotérica, ni endogámica tampoco. Hecha en la calle y para la calle, en sobremesas, cafés, plazas y talleres. Anécdota rivalizando con sistema. Teoría compatible con la práctica.
“¿Quién es filósofo? Ciertamente no lo es el universitario que tritura conceptos, clasifica nociones y redacta sumas indigestas a fin de oscurecer las palabras del autor analizado. Tampoco lo es el técnico, por brillante o virtuoso que parezca, cuando se rinde a las retóricas nebulosas y abstrusas. Filósofo es aquel que, en la sencillez y hasta en la indigencia, introduce el pensamiento en su vida y da vida a su pensamiento”. La cita es de Cioran, pero el empeño es muy antiguo: era la preocupación de la vieja filosofía.
¿Cuántos trastos estropeados, la mayoría modernos, de la común casa filosófica deberíamos llevar a la próxima hoguera de San Juan?
A cambio, Muñoz Redón nos propone reflexionar sobre una interesante miscelánea de negaciones: la vida sin vergüenza del cínico, la vida sin Dios del moderno ateo, la vida sin esperanza del pesimista, aquella sin sentido de los que lo buscan, la del filósofo asesino que negaba el sujeto, la de aquellos sin alma, sin sexo, sin trabajo, sin cuerpo, sin esposa, sin razón, sin dinero, sin dolor, sin texto o sin poder.
Y, entre tantas negaciones, ¿qué queda para llevar a una isla desierta? Descúbranlo leyendo. Les gustará.
Luis Fernández Navarro

Los periódicos "El Mundo" y "Expansión" (?!) han sacado conjuntamente una colección de filosofía que consta de veinte títulos titulada Grandes Pensadores. La semana pasada salió el tomo de Sócrates y Platón y la que viene (la colección sale los sábados, recomiendo a los interesados que reservéis vuestro ejemplar en el quiosco, pues llegan pocos ejemplares) incluye por 13 euros dos tomos, el de Aristóteles y el de Séneca. Los libros están bastante bien editados:tapa dura, encuadernados, ilustraciones a color y papel de calidad. El tomo primero (a 1 euro de precio) estaba compuesto por los textos de Copleston (vida y pensamiento) de Sócrates y Platón (que aparecieron en Ariel) y por El Banquete, El Fedón (traducciones de L. Roig, Espasa Calpe) y los cap. VII y IX de La República (la añeja traducción de Azcárate). Supongo que los siguientes tomos seguirán la misma tónica: capítulo de Copleston más obras o fragmentos originales del autor. Los veinte autores de cada tomo son Sócrates-Platón, Aristóteles, Séneca, Agustín, Aquino, Descartes, Pascal, Rousseau, Smith, Kant, Hegel, Mill, Darwin, Marx, Nietzsche, Freud, Russell, Ortega, Popper y Sartre.
Por otra parte, la editorial folio sacó hace un tiempo otra colección filosófica: Grandes Ideas. 31 pequeñas obras de inspiración práctica de grandes filósofos. Según los editores: "la filosofía sale de sus fronteras universitarias y se abre a todos, al mundo de hoy. Textos breves y accesibles para descubrir una idea, un autor". El primer número fue El Banquete de Platón (trad. de Luis Gil). Los siguientes libros son de Aristóteles (Sobre la amistad), Maquiavelo, Schopenhauer (Metafísica del amor...), Descartes, Séneca (Elogio de la ancianidad), Freud, Sartre, Nietzsche, Montaigne (De la experiencia y otros ensayos), Lao Tse, Unamuno, Foucault, Erasmo, Parménides-Heráclito, Ortega, Pascal, Tomás, Humes, Gracían, Rousseau, Agustín (Sobre el tiempo), Marx, Mill, Kant, Heidegger (La pregunta por la técnica), Anselmo, Kierkegaard, Wittgenstein (Conferencia sobre la ética)y Spinoza.
Además, RBA ha sacado nuevamente su colección de psicoanálisis. 31 entregas con los siguientes autores: Freud, Lacan, Klein, Ferenczi, Winnicott y Dolto.
G.Arnaiz.

Hace mucho que no reseñmos en la blog ningún libro, por eso me he decidido a comentar la última traducción que ha lanzado Alianza de bolsillo, quienes desde hace tiempo están apostando por la traducción de libros que enseñan la filosofía de forma original y entretenida (como por ejemplo 39 cuentos filosóficos, que ya hemos reseñado aquí anteriormente). ¡Filosofía! Una breve introducción a la metafísica y a la epistemología, es (según la contraportada) un libro "alejado de los textos académicos tradicionales que plantea una aproximación a las cuestiones fundamentales de esta actividad desde posiciones actuales y cotidianas, postulando así una práctica y una presencia de la misma en nuestra existencia diaria –a través, por ejemplo, de cuestiones éticas y sociales–. Es, en este sentido, acaso una vuelta a los orígenes del hacer filosófico y de sus rasgos esenciales como semilla del debate y herramienta para gestar un pensamiento independiente. Partiendo de esta base, Stephen Hetherington [un autor prácticamente desconocido en nuestro país, pero que era conocido en el ámbito angloparlante por haber publicado varios libros de divulgación en esa misma línea], propone un libro verdaderamente enriquecedor y pedagógico que acompaña al lector a lo largo de un recorrido por las cuestiones fundamentales de la filosofía, como quiénes somos, qué sabemos, el bien y el mal, el libre albedrío, el sentido de la existencia, la muerte, la verdad o la naturaleza del conocimiento". A pesar de que el tratamiento de los problemas filosóficos sigue siendo bastante tradicional (en la línea sistemática de libros como "Filosofía Básica" de Warburton o "Más allá de la noticia" de Baggini), el libro incorpora innovaciones como la inclusión en el texto de numerosas preguntas (en total, más de 100), ejemplificaciones y contextualizaciones. Me gustan especialmente los capítulos cuarto (El sentido de la vida), quinto (Cómo nos perjudica la muerte) y octavo (Opiniones bien sustentadas [aunque hubiera preferido otra traducción, como "fundamentadas o fundadas"]). Para despedirme, copiaré la pregunta 8.2 del libro (en realidad, un racimo de ellas): "¿Podrías hacer un recuento de las muchas creencias débilmente sustentadas que posees? (¿O es que no posees opiniones débilmente sustentadas?) Si están tan mal sustentadas, ¿por qué las adoptaste, para empezar? ¿Y por qué nunca te has deshecho de ellas? ¿Fue irracional de tu parte el mantenerlas? ¿Cuán irracional eres?".
G. Arnaiz
En septiembre del año 2000, 189 jefes de Estado y de gobierno firmaron en la ONU la Declaración del Milenio en la que se intentó concretar un compromiso global y colectivo en la lucha contra la pobreza. Esta declaración estructura sus metas en los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio, que fijan 18 metas y 46 indicadores concretos para su seguimiento y valoración. La mayoría de estos objetivos se plantearon para ser alcanzados totalmente en el año 2015.
El libro de Adela Farré y Xavier Masllorens, Los objetivos del milenio. No valen excusas, publicado por Intermón Oxfam ediciones en marzo de 2007, es una herramienta de trabajo sobre el cumplimiento de estos objetivos que proporciona tanto datos directos sobre su marcha actual como referencias y fuentes de información adicional.
Un material muy valioso para el trabajo sobre algunos de los contenidos propuestos para la materia de Educación para la ciudadanía y los derechos humanos en uno de los tres primeros cursos de la ESO (en Andalucía en el tercer curso). Puede servir para preparar clases, extraer material de trabajo, etc.

En el ámbito de la divulgación científica, no hay nada más exitoso que una explicación evolucionista. No tengo que poneros por delante ninguno de los éxitos editoriales recientes en nuestro país: pueden contemplarse aún en los escaparates.
Pero, ¿de veras es tan difícil proponer una explicación evolucionista de una conducta cualquiera? En absoluto, no es muy difícil.
Por ejemplo, ¿por qué los jóvenes tapan ahora sus nucas, en lugar de la frente, con la visera de sus gorras? El filósofo inglés Julian Baggini (El cerdo que quería ser jamón) es capaz de explicarlo con mucha ironía: es una señal que el macho transmite a la hembra, una señal de fuerza bruta, pues la visera hacia atrás permite desafiar la radiación solar al mismo tiempo que la mirada de los competidores agresivos. En efecto, el macho joven demuestra así ser lo bastante duro como para enfrentarse a los elementos y a sus posibles enemigos.
¿Alguno de vosotros es capaz de distinguir ésta de una auténtica explicación? ¿No observáis la petición de principio, el compromiso teórico previo? ¿No sois conscientes de la especulación, de la falta de una auténtica prueba? Lo que podría ser cierto, con la misma facilidad podría ser falso.
De entrada, si la conducta es un hecho, eso mismo refleja su adaptabilidad. Claro que aquí topamos con un círculo vicioso:
-¿Qué es lo que sobrevive?
-Lo que está bien adaptado.
-¿Y qué está bien adaptado?
-Lo que sobrevive.
Karl Popper consideraba no contrastables (y, por tanto, metafísicas) este tipo de explicaciones a posteriori, explicaciones no predictivas y que pueden aplicarse por doquier.
Pero, en fin, si estáis enamorados y queréis entenderos a la moda, pensad simplemente que eso os ayuda a sobrevivir. No os atreváis a poner en cuestión que somos producto de nuestra historia animal, no neguéis culto a los dioses de la ciudad, pues tenemos de ello muy mala experiencia.
Luis Fernández Navarro

¡El radiofonista pirado ataca de nuevo!
Chema Sánchez Alcón acaba de publicar un nuevo libro que seguro que volverá a hacer intrahistoria. Se titula "¿Cómo educar en valores cívicos a los peques?. Educación ética para la etapa infantil y primer ciclo de primaria" y lo edita Octaedro. Este viajero incansable, este filografo, presidente de la asociación valenciana de Filosofía para Niños (aunque estudió en Salamanca y nació en Extremadura: todo un trotamundos) es autor de varias obras de divulgación filosófica que son verdaderas joyas literarias y que se han consolidado como clásicos de este nuevo género, la "filosofía-ficción" (como él mismo lo denomina). Me refiero, como no, a el Radiofonista pirado (si no lo conoces, jubílate ya, abuelo) y Las aventuras de Toni Tonel (el nuevo "Principito" de la filosofía). Este híbrido entre Gaarder y Saint-Exupéry ha escrito un libro -junto con Lola Navarro- donde nos ofrece una serie de actividades para trabajar la ética mediante el diálogo en primaria e infantil, dentro del marco de lo que conocemos en España como Filosofía para Niños, pero aplicado libremente. Octaedro ha editado libros similares para primaria en la misma línea (el proyecto Noria) escritos por diversos miembros del Grup IREF, como Ángela Sátiro e Irene de Puig.
Habrá que comprárselo en seguida, leerlo y sobre todo, ponerlo en práctica.
Puedes consultar el índice del libro aquí.
G. Arnaiz.

Antonio Bolivar Boitía ha publicado un libro en el 2007 sobre la Educación para la ciudadanía en Graó. Y lo subtitula así: "Algo más que una asignatura". Es un libro que habrá que leer y que dará que hablar.
Dice la editorial que "Este libro describe el marco teórico actual que fundamenta la educación para la ciudadanía, con propuestas innovadoras sobre su articulación en la escuela y la comunidad. Además, comprende el conjunto de saberes y de competencias que posibilitan la integración y participación activa en la vida pública; el «currículo básico» indispensable que todo ciudadano ha de poseer al término de la escolaridad obligatoria, lo que incluye también los comportamientos y actitudes propios de una ciudadanía educada, activa y responsable. Dedica una segunda parte a las competencias básicas como modo para asegurar una equidad educativa a toda la ciudadanía, la organización de la educación para la ciudadanía en el currículo y, finalmente, un análisis del currículo español de educación para la ciudadanía.".
El "zorro" de José Antonio Marina (pues no se parece en nada a una almeja. Recordemos que en Ética para náufragos, él mismo divide a los animales en dos especies, zorros y almejas, y les dice a sus alumnos en Ética: Si tuvieras que elegir, ¿qué preferirías ser: un zorro o una almeja? Y claro, ¿quién va a elegir ser una almeja? Pues eso, a ser como los zorros. Aplicarse el cuento) ya lo ha leído y hace un resumen del libro en su impresionante archivo bibliográfico de movilización educativa. Sección donde, por cierto, analiza algunos temas educativos de trascendencia, como la violencia escolar, la autoridad del maestro y la Epc. !Este hombre de dónde saca el tiempo!
Y ahora no recuerdo si en esta blog hemos anunciado con anterioridad la importante sección que dedica Marina a la EpC. Por si acaso, vuelvo a recordar el enlace, pues es de consulta imprescindible.
G. Arnaiz
Se están celebrando estos días ferias del libro en muchas ciudades y pueblos. Una buena oportunidad para encontrar alguna joya encuadernada, en rústica o cartoné, es lo mismo... En la de Sevilla he encontrado un stand de la Fundación Federico Engels, y les compré Su moral y la nuestra, de León Trotsky (no lo había leído, y me apeteció el título y el autor).
Aunque , hablando de libros, últimamente estoy leyendo unas cuantas cosillas de Foucault. Acabo de terminar una pequeña joya: un debate sobre dos temas entre Foucault y Chomsky. (ver algunos fragmentos en vídeo) Qué debatían?: la naturaleza humana y justicia vs poder.
¿Qué andáis leyendo por ahí?

Continuando la línea marcada por libros como 101 problemas de filosofía de Martin Cohen, al que siguió 101 dilemas éticos) y Los cien táleros de Kant de Pietro Emanuele, dos ejemplos excelentes de cómo se pueden escribir libros divertidos de filosofía, la editorial Alianza ha publicado recientemente una pequeña obra de arte que se titula 39 (simples) cuentos filosóficos, escrita por dos filósofos italianos, Roberto Casati y Achille Varzi. El título en italiano es Semplicità insormontabili - 39 storie filosofiche y quizás podría haberse traducido mejor por 39 escenas filosóficas cotidianas que podrían ser incluso verdaderas, pues el libro describe de forma directa 39 situaciones posibles (E se non è vero, è ben trovato!) y plausibles de nuestra cotidianidad posmoderna en las que se presentan algunos problemas filosóficos, como la identidad personal o las paradojas del lenguaje y los números. Son historias breves de unas dos o tres páginas (en tamaño folio ocuparían probablemente una carilla, a lo sumo dos) donde con gran maestría literaria (no tanto lingüística, sino más bien argumental o narrativa), los autores nos muestran de forma contundente que la realidad es problemática y está henchida de problemas filosóficos que nos abofetean en la cara en cuanto nos da por rascar un poco en la superficie. Ideales para suscitar el debate en clase y el interés de los alumnos por el quehacer filosófico.
Algunas historias, como la de la mujer que toma una píldora en el avión para dormirse y que le permite hablar con su compañero de asiento como si estuviese despierta, o la del tipo meticuloso que acude a una tienda porque en la calle hay un cartel que le ordena imperiosamente que "pase por aquí", o la de aquella fundación que otorga una beca al tercer mejor alumno de la clase (y que según avanza la narración desemboca en una parodia que haría las delicias de nuestro Estacio), o la del juicio a un carpintero que pretende cobrar el doble de precio inicial del mueble argumentando que éste está compuesto de dos entidades distintas, el mueble ya montado y las piezas que lo componen (eso ya lo saben los de Ikea), o ésa que actualiza la famosa "paradoja de Newcomb" son las que en este momento me vienen a la mente, aunque podría citar otras muchas igual de jugosas y sorprendentes. Una obra muy fresca, trufada de ironía, parodia y humor, que hará las delicias de los filósofos menos enmohecidos del orbe hispanoamericano.
En suma, una auténtica delicia.
Gabriel A.
Filosofía a Mano Armada: Eddie Féretro, profesor universitario y filósofo desencantado, depravado y borrachín, perseguido por la policía de su país por un asunto más bien hosco, llega a Francia, patria de Montaigne -su pensador de cabecera-, y decide emplear sus conocimientos en tareas más lucrativas y aleccionadoras que ’en el terreno, árido desde hace siglos, de la especulación filosófica’.
Así describe la editorial Tusquets esta obra que publicó en 1997 y volvió a reeditar en la colección Fábula en el 2001. Yo, que lo he leído hace poco, pienso que es algo más.
Una buena lectura para desencajarse, una sátira del academicismo y sus posibles farsas, una buena antología de reflexiones peculiares en medio de la narrativa...
El tono, desahogado, caústico. El ambiente, sórdido, diverso. Eso sí, una escritura masculina, una historia que se desarrolla en un ambiente de hombres y desde el punto de vista del crápula masculino... aunque sea de un crápula filósofo.
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El filósofo es, como Wilbur observó una vez, el que tiene la lengua fuera y la pierna flexionada, porque cada vez que entra un trasero en su territorio tiene que tomar una decisión, en una fracción de segundo, en el sentido de lamerlo o patearlo.
Tibor Fischer, Filosofía a mano armada,
Barcelona, Tusquets, 2001, pág. 313
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Estos dos genios han sacado una colección en Tàndem edicions: filosofía para profanos. Maite aporta un texto sobre un tema y un autor, Max las ilustraciones en forma de cómic. Yo he leído EL DESEO según Gilles Deleuze. ¡Genial! Habrá que considerar el resto de la colección.
Prof. Portillo

Lou Marinoff, de quien todos recordamos su modestia socrática y amabilidad, y, sobre todo, su magnífica conferencia de clausura del último Congreso Internacional de Filosofía Práctica, celebrado este año en Sevilla, acaba de ver traducido al español su último libro: The Middle Way.
Este texto surge a partir de una colaboración del autor con la revista anual del Foro Económico Mundial, Global Agenda, y está basado en las enseñanzas atemporales de Aristóteles, Buda y Confucio (los filósofos ABC).
Se trata, en esencia, de un ensayo sobre la primera de las cuatro virtudes cardinales de la antigüedad. En él, la phrónesis griega, la mesothés aristotélica, viene a hermanarse con el camino medio de Buda y el orden equilibrado de Confucio, pues se hallan profundamente relacionados. Es por ello también una diatriba contra los extremismos que radicalizan nuestro mundo contemporáneo y una vindicación de nuestras posibilidades de reconciliarlos a partir de la aplicación de los principios de los filósofos ABC: cultivar la mente, ahondar en el corazón, servir sin interés a nuestros semejantes.
A destacar, entre los agradecimientos del autor en el prefacio de esta obra, los que dirige a nuestros compañeros de grupo ETOR, cuya trayectoria, tras la organización del mencionado Congreso Internacional de Sevilla, sigue en ascenso. Enhorabuena a Gabriel Arnaiz, a Pepe Barrientos y a los otros.
Luis Fernández Navarro

Me gustaría reseñar muy brevemente el que ha mi juicio es el mejor libro español de Didáctica de la Filosofía que ha sido publicado últimamente. (Aunque la verdad, es que se publican tan pocos libros de Didáctica de la Filosofía, que casi podríamos decir que éste es el único libro que se publica en nuestro país sobre este tema desde los "clásicos" de Izuzquiza y Campomanes. Quién sea capaz de recordar cuatro títulos, premio). Me refiero al último libro de Félix García Moriyón, Pregunto, diálogo, aprendo. Cómo hacer filosofía en el aula (Ediciones de la Torre, 2006). Es un libro donde FGM hace un repaso a su sabiduría como docente, donde nos lega a los que empezamos todos los conocimientos de su vasta experencia, no sólo en el campo de la Filosofía para Niños, de la que ha sido una figura egregia en nuestro país (fundador de la asociación madrileña, el introductor del método y el encargado de traducir/adaptar los materiales a nuestra lengua), sino de otras cuestiones y problemas relacionadas con la enseñanza y el aprendizaje de nuestra materia (la disertación, la gestión de la clase, etc). Es un libro con mucho contenido didáctico y que está muy influido por la pedagogía y la psicología, como debe ser. ¿Acaso se puede enseñar filosofía, o cualquier otra disciplina, sin saber previamente cómo hay que enseñar algo? Lo recomiendo encarecidamente. Sin duda, lo mejor que se ha escrito en este "naciente" campo: el de la didáctica de la filosofía.
Puede leerse una excelente entrevista al autor aquí.
Gabriel

El alma del ateísmo. Introducción a una espiritualidad sin Dios de André Comte-Sponville(paidós). El autor reivindica el derecho de los ateos y no creyentes a cultivar la espiritualidad. La espiritualidad entendida como la parte de nosotros que es capaz de confrontase con el misterio del ser, llámese infinito, eternidad o absoluto. Ni el nihilismo, ni el dogmatismo, ni el fanatismo, deben impedir que tengamos en cuenta esta dimensión humana decisiva. El autor de La felicidad, desesperadamente, se autodefine “ateo fiel”, es decir, no cree en Dios pero no renuncia al valor de las fuentes: los Evangelios, Sócrates, Buda, Lao-tsé, Confucio…
Pero, entonces, ¿qué espiritualidad proponer a los ateos? Las experiencias cumbre, descritas por William James y Abraham Maslow. Por ejemplo, al contemplar la inmensidad del universo en una noche estrellada, me puedo sentir sobrecogido y admirado ante el “todo” dentro del cual soy, formando parte. Estas experiencias nos transmiten plenitud, unidad, silencio, serenidad, aceptación… Una sola de ellas puede significar un cambio valioso en nuestras vidas.
¿Es misión de los departamentos de filosofía de los institutos y colegios de secundaria, dar a conocer esta valiosa posibilidad y ofrecerla como una “alternativa a la religión”?
Antonio Pino

Acaba de publicarse en nuestra lengua el libro Ejercicios espirituales y filosofía antigua, uno de los tres grandes libros de Pierre Hadot (junto con ¿Qué es la filosofía antigua? y La Citadelle intérior) en los que el autor defiende poderosamente que la filosofía greco-romana era ante todo una práctica y que lo verdaderamente importante para ser considerado un filósofo consistía en vivir la vida filosóficamente, en llevar una vida filosófica. La filosofía existía para ayudar al ser humano a acercarse a la sabiduría, siendo el discurso filosófico de las distintas escuelas un instrumento para llevar un estilo de vida filosófico, para "formar" a los alumnos -y no para informar-; es decir, tenía un uso eminentemente psicagógico. Como dice el propio autor: "Pero todos estos filósofos son considerados filósofos no porque desarrrollen determinados disc rfusos filosóficos, sino por el hecho de vivir filosóficamente. El discurso se ha integrado en su vida filosófica. Para ellos, la propia filosofía es entendida antes que nada como un modo de vida y no como un discurso". La visión que nos proporciona Hadot sobre la filosofía antigua (y por ende, sobre toda la historia de la filosofía)nos hace ver a estos antiguos filósofos y sus filosofías (y sus textos) desde otra óptica nueva, desde otro punto de vista, desde otro prisma: la filosofía no como un discurso sistemático o crítico, sino como un esfuerzo por llevar una vida buena, una vida sabia, una vida realmente filosófica. El filósofo es aquel que intenta adecuar su vida a su discurso filosófico, los otros (los profesores de filosofía, o de historia -muerta- de la filosofía), son más bien -como diría Kant- "artistas de la razón". O como diría Thoreau, "En la actualidad, hay profesores de filosofía, pero no filósofos...". ¿Qué haces que aún no te lo has comprado? En internet, puede leerse en inglés algunos fragmentos del libro y del prefacio del foucaltiano Arnold I. Davidson, que es quien le ha dado a conocer en el mundo anglosajón,.

Se acabaron las vacaciones, volvemos a las trincheras; al donoso contacto pautado con los alumnos. Uno de ellos, al finalizar un examen de recuperación, me preguntó si había escuchado el último cd de Maná; mis opiniones me las guardaré para otra ocasión. El caso es que me sonaba muchísimo el título, en mi desordenada cabeza vislumbre lo que sigue- a un antiguo poema de Octavio Paz.

Sigo el ejemplo del profesor Portillo y comparto una lectura de verano: Plotino o la simplicidad de la mirada (Alpha Decay, Barcelona, 2004), de Pierre Hadot (que conozco gracias a Gabriel)
Una cita: "A lo largo de toda la Antigüedad, la filosofía es ante todo un "estilo de vida". Por decirlo así, se abrazaba la filosofía como se abraza la religión, a través de una conversión que provoca un cambio radical de vida. El filósofo no es tanto un profesor como un maestro espiritual: exhorta a la conversión y después dirige a los nuevos conversos, a los jóvenes -aunque a menudo también hay adultos- hacia los caminos de la sabiduría. Es un director de conciencia. Sin duda, enseña, y sus clases pueden tener incluso cierto carácter técnico y referirse a cuestiones de lógica y metafísica. Sin embargo, éstas no dejan de ser meros ejercicios intelectuales que forman parte de un método de formación que se dirige al alma por entero" (131-132)
Antonio Pino
Un consejo de lectura: los Diarios de Gombrowicz...
Junto a biografía, crítica literaria, sabor de posguerra, crítica política... tiene algunas perlas filosóficas, como la que citara Savater en La tarea del héroe o una sobre Sartre y la libertad...
En una columna de opinión en la Nación, Umberto Eco reflexiona sobre la dificultad de las lecturas filosóficas y propone una selección de lecturas para no iniciados:
"Hay también filósofos que han sabido hablar de forma accesible y suelen ser los mismos que en otras obras hablan de forma inaccesible. Por lo tanto, aconsej