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DIDÁCTICA de la FILOSOFÍA

Rescatemos alguna lectura del pasado... que no pasa.

Os copio un post de una blog amiga para aconsejaros un pequeño libro.
CP

Un poco Zen, un poco Tao, de fondo teísta, pero "en artista", pone en cuestión el mundo y sus herencias, el Yo y lo que haga falta. El Sermón de ser y no ser de Agustín García Calvo es uno de esos libros mágicos que se pierden en la memoria y golpean desde una esquina de la biblioteca inesperadamente. Pero, por supuesto es mucho más. Léelo y verás.

Pero, además del largo poema que dá título al libro -dos mil dieciseis versos-, en este libro hay dos sonetos, dos pequeñas joyas. Aquí tenéis la que abre el libro para animaros a buscarlo.

Enorgullécete de tu fracaso,
que sugiere lo limpio de la empresa:
luz que medra en la noche, más espesa
hace la sombra, y más durable acaso.

No quiso Dios que dieras ese paso,
y ya del solo intento bien le pesa;
que tropezaras y cayeras, ésa
es justicia de Dios: no le hagas caso.

¿Por lo que triunfo y lo que logro, ciego,
me nombras y me amas?: yo me niego,
y en ese espejo no me reconozco.

Yo soy el acto de quebrar la esencia:
yo soy el que no soy. Yo no conozco
más modo de virtud que la impotencia.

Agustín García Calvo, Sermón de ser y no ser,
Madrid, Editorial Lucina, 1980, pág. 15

VIII CONGRESO INTERNACIONAL DE FILOSOFÍA PRÁCTICA

VIII CONGRESO INTERNACIONAL DE FILOSOFÍA PRÁCTICA

El 8º CONGRESO MUNDIAL DE FILOSOFÍA PRÁCTICA
tendrá lugar del 19 al 22 de abril de este año en España,en la ciudad de Sevilla.
Cualquier persona interesada en las múltiples aplicaciones prácticas de la filosofía -más bien habría que decir, del acto de filosofar-
a la vida cotidiana (en la educación (FpN), en la empresa, en consulta individual, en las instituciones,...),puede aún inscribirse.

Más información en la web del congreso:
www.sevilla2006.org

Gabriel Arnaiz
(del comité organizador)
www.filosofando.org

Filosofia, Ética, Paideia (rescatado de eMule)


"... Cierto es que la filosofía es inseparable de una cólera contra su época, pero también de cierta serenidad que ella nos asegura."
Gilles Deleuze, Pourparlers, 1990

Gilles Deleuze entrando un día lluvioso, con los pulmones hechos mierda, a ese atentado segundo a la estética que es la Universidad de Paris VIII, Saint-Denis, ex Vincennes, sólo superado en su fealdad por la escena urbana de los suburbios del norte todavía industrial parisino. En tres palabras: filosofía, ética, paideia.

Es muy probable que no haya épocas privilegiadas en materia de provocación (y provocaciones) de cólera, pero la nuestra es la que nos tocó. Hic Rhodus, Hic Saltus. He aquí la rosa, aquí hemos de danzar. Y la filosofía debe ser una de las armas para que esa cólera sea invención en vez de tanta queja. Y para que esa serenidad no sea confort, cada vez más difundido entre los expertos académicos actuales en la historia del pensamiento, pero que a la hora de tomar partido en su propio tiempo ponen cara de "recién llego".

Así es como se nos plantea, al menos a los docentes, -con disculpas por la impiedad que esa forma de apelación universal representa para muchos que lo son auténticamente -, la encerrona trágica entre rencor y confort, entre queja y sumisión. Entre bronca y complacencia. Entre hartazgo y vasallazgo. Llenarnos nosotros, llenar las clases, llenar el tiempo y todos nuestros actos de "filosofía, ética y paideia". Afectos y conceptos, júbilos y afirmaciones, potencia y expresión. Dijo Deleuze: "El mundo es el conjunto de síntomas cuya enfermedad es el hombre. Frente a ello, la literatura es una empresa de salud". Así será e intentaremos ser de la filosofía, de la ética, de la paideia.

Deleuze es tantas cosas, intensidad, afecto, crítica, clínica, afirmación, joia, ética. Nunca sabio, nunca vedette, nunca trascendente. Mojado, con dificultad para respirar y la Ética spinozista bajo el brazo, yendo a dar su curso de los martes. O sea, FILOSOFIA, ETICA, PAIDEIA. Michel Foucault dijo alguna vez, "tal vez el siglo será un día deleuziano". Y ciertamente lo fue, si admitimos como deleuziana la afirmación de una "alternativa", la "expresión" jubilosa como atributo principal de la filosofía, de la ética, de la paideia. Y aquí queríamos – y queremos – devenir, a la alternativa, a la línea de fuga del capitalismo, a la fisura del poder, al fin del racionalismo subjetivista y utilitario.

Ante todo debemos recuperar las palabras, entre ellas la "alternativa". Sucede a menudo que las más potentes son las más devaluadas. Política económica alternativa, pensamiento alternativo, ecología alternativa, movimientos alternativos, todo es hoy en los medios alternativo. Pero lo filosófica y éticamente alternativo no está en los medios. Pulula por allí donde apenas intuimos, se resiste aún al concepto y con probada razón, quiere pasar desapercibido y a la vez fijar nuevos horizontes. No se dice alternativo, no se dice nada. Se practica, se hace, se comparte, se expresa, se afirma. Sigue su "noción común" según Spinoza, sus afectos, sus alegrías. Son pequeñas sonatas que no aspiran a más que ese aire musical. Rompen la asfixia, siniestran al poder, ignoran al capitalismo, al Estado y sus instituciones.

Por lo general se los maltrata, se los desprecia, se los ningunea por fragmentarios, carentes de organización, por poco serios, por evitar las instituciones. En una palabra, por no someterse a la lógica del poder, del Estado, del capital y de sus instituciones asistencialistas. Y ello aún dentro de corrientes del pensamiento que se reclaman ser "contra el pensamiento único". No importa, la chispa está lanzada, lo germinal se riega entre sí, los aliados van llegando, los enemigos sacándose la careta porque para eso se les paga, academia incluida. Bajo toda apariencia, vienen de la nada que perder, transitan la dignidad y van hacia la alternativa. Semejante itinerario pone nervioso al poder y sus agentes (difícilmente ya distinguibles uno de otros).

No son vanguardia, son la guardia de una sociedad y de una civilización en crisis. Anónimamente, gratuitamente, calladamente son acción y palabra que a muchos del poder inquieta y que tantos de la academia ignoran, salvo que se dejen cliniquizar, científicosocializar, vigilar. Pero afortunadamente los quioscos de nuestro "modo de producción académico" pasan por cosas más a-locadas a lo local, aplicadas a lo aplicable. Tanto mejor. Porque esos rizomas deleuzianos, esas moléculas guattariescas, esas multitudo spinozistas afirman su devenir, expresan su potencia, implosionan lo molar. Qué lindo imaginar una clase más de políticas públicas y un pequeño Vincennes que les estalle en pleno institucionalismo enésimo a los pequeños politólogos locales, con pocas excepciones.

Lejos estamos de un llamado a la ignorancia, ni hablar de la indiferencia respecto de la alternativa. Nos permitimos sólo sugerir prudencia y respeto respecto de esas formas que ante la crisis terminal de desagregación social, económica y política local, regional y mundial representan el connatus, la perseverancia en el ser de la vida social y política. Nunca más cierto que "el ave de Minerva levanta vuelo al caer de la noche". La filosofía debe acompañar este renacimiento buscando el sentido naciente, la imaginación creadora de estos movimientos, ser su –philia– amiga, celebrar la vida que contienen –ética-, conceptualizar con afecto, sin grevedad –paideia-. La filosofía debe despertar y decir lo que ve, como los hombres duermen y sueñan lo que desean. Esa es la única alianza posible que no traicione nuestra FILOSOFIA-ETICA-PAIDEIA.

Pero no, mes chers collègues. Nada es tan fácil, aunque si como docentes nos limitáramos a los gradientes éticos señalados ya sería ello una enorme empresa de salud respecto de la enfermedad del mundo que señalara Deleuze. El desafío reside en que nosotros, a parte de todo lo "exterior" dicho respecto de la alternativa, y por lealtad a Deleuze y a las luchas con que cacofoneamos, DEBEMOS SER UNA DE LAS FORMAS DE LA ALTERNATIVA. Basta de facilidades, basta de bellas almas que suspiran con el nombre hermoso de Rosa Luxemburgo antes de correr a su kiosco saltando las zanjas donde ella cayó para no mojar sus zapatos italianos. Basta de esa hipocresía. FILOSOFIA. ETICA. PAIDEIA. y PUNTO.

Los alumnos nos la hacen demasiado fácil, pero se están cansando y celebramos ese cansancio. Que nos obliguen a situarnos, a ser poder o potencia. Porque ellos también están llamados a ser formas de la alternativa. En el claustro docente se acabaron los quioscos a puerta cerrada para los del palo y está estallando la multitud potente para los que unía el miedo, la indiferencia o la resignación. En lo que respecta a los alumnos, comenzó el tiempo de expresar su palabra y exigir, bajo pena de escrache, palabra.

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Este texto apareció en una búsqueda de eMule. No había nombre de autor, ni fecha, ni nada de eso. Parece un homenaje a Deleuze, pero también es un texto que debería hacernos reflexionar a los profesores. No me resistí a copiarlo aquí (me dí permiso, como diría mi amiga Marga). Eso sí, hice una pequeña búsqueda en Internet y encontré que está almacenado, junto a otras muchas cosas interesantes, en la Biblioteca Inacayal, que lo data en septiembre de 2003. También ví que el Centro de documentación e información del Ministerio de Economía de la Argentina lo ubica entre los contenidos de un libro de Marcelo Matellanes (Del maltrato social: conceptos son afectos), publicado en Buenos Aires por Ediciones Cooperativas en octubre de 2003.

La quinta frase

1. Coge el libro más cercano.
2. Ábrelo en la página 123.
3. Encuentra la quinta frase.
4. Escribe la oración junto con estas instrucciones.
5. No busques el libro más guay que puedas encontrar. Hazlo con el que esté a tu lado.

"Ya han pasado los tiempos en los que entre nosotros se podía percibir una armonía de motivos progresistas y patrióticos."

Peter Sloterdijk,Crítica de la razón cínica,
Madrid, Siruela, 2003, pág. 123


(Meme encontrado en Nómadas)

LOE y religión en las aulas.

Voy a copiar un comunicado de la CONFEDERACION GENERAL DEL TRABAJO, FEDERACIÓN ANDALUZA DE SINDICATOS DE ENSEÑANZA. Creo que habla por sí mismo con suficiente claridad. ¿Alguien tiene más información al respecto?:

El Senado aprueba que la LOE obligue a incluir una alternativa no confesional a la Religión.

El Senado aprobó, el pasado martes, que el proyecto de Ley Orgánica de Educación (LOE), que fue debatido por la Comisión de Educación, obligue a contemplar una asignatura alternativa a la Religión que no sea confesional, después de que prosperara una enmienda del Partido Popular, con el voto el contra del PSOE, gracias a la abstención del PNV y de Eusko Alkartsuna, inscrita en el Grupo Mixto.

La mencionada enmienda señala que el Estado debe garantizar la enseñanza de la religión «ofreciendo distintas opciones confesionales y no confesionales, en condiciones académicas iguales a todos los efectos». Además, recoge que el Estado fijará los contenidos mínimos del currículo para aquellos alumnos cuya opción no responda a las enseñanzas de las confesiones religiosas con acuerdos o convenios suscritos con el Estado. La asignatura de Religión, como ya estaba contemplado desde su trámite en el Congreso, será de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para los alumnos y no computará ni para nota media ni para becas.

CGT valora como un retroceso grave esta aprobación por parte del Senado. Nos ratificamos en nuestra petición de retirada total del currículo escolar y del horario lectivo de las enseñanzas de las religiones, cualquiera de ellas. Entendemos que el derecho a la libertad religiosa está suficientemente garantizado con la libertad de culto y los locales que las distintas confesiones tienen abiertos. No es razonable, ni lógico, ni justo, ni legal, ni ético que el supuesto derecho a recibir adoctrinamiento religioso en las escuelas obligue a otro alumnado a recibir una alternativa. (Si yo no quiero ir a misa los domingos, no tengo porqué estar obligado a practicar en esa hora mi deporte favorito, por poner un ejemplo).

No entendemos cómo, cuando más del 78% del profesorado se decanta por la salida de las religiones del horario lectivo, algunos partidos políticos sigan al pie de la letra las instrucciones de los sectores más reaccionarios y fanáticos de la iglesia católica.

¿Tendremos que esperar a que en este país sean mayoría otras confesiones para que entonces desde los mismos sectores que ahora apoyan estas medidas se rechace el adoctrinamiento en los centros educativos?

Un retrato desde fuera...

Un retrato desde fuera...

"Los Papalagi viven como los crustáceos, en sus casas de hormigón. Viven entre las piedras, del mismo modo que un cienpiés; viven dentro de las grietas de la lava. Hay piedras sobre él, alrededor de él y bajo él. Su cabaña parece una canasta de piedra. Una canasta con agujeros y dividida en cubículos.
Sólo por un punto puedes entrar y abandonar estas moradas. Los Papalagi llaman a este punto la entrada cuando se la usa para entrar en la cabaña y la salida cuando se deja, aunque es el mismo y único punto."

[...]

"Todos vosotros sois mis testigos de que el misionero dijo: "Dios es amor". Un buen cristiano ha de mantener siempre la imagen del amor ante sus ojos. Ésta es la razón, según él, por la que el hombre sólo reza al Gran Dios. Hermanos, él nos ha mentido y nos ha estafado; él fue sobornado por los Papalagi para conducirnos por el mismo camino con las palabras del Gran Espíritu. Porque ellos adoran el papel tosco y el metal redondo, invocan al dinero como a un Dios.
Cuando hablas a un Europeo sobre el Dios del Amor, sonríe y pone cara divertida. Sonríe por tu estupidez. Pero tan pronto como le muestres una pieza de metal redondo y brillante o una hoja de papel tosco, entonces sus ojos se iluminan y la saliva empieza a babear por sus labios. Dinero es su único amor, el dinero es su Dios."

[...]

"Los Papalagi ... también sienten pasión por algo que no podéis comprender, pero que a pesar de ello existe: el tiempo. Lo toman muy en serio y cuentan toda clase de tonterías sobre él. Aunque nunca habrá más tiempo entre el amanecer y el ocaso, esto no es suficiente para ellos."

Fragmentos de los discursos de Tuavii de Tiavea, jefe samoano que, en los años 20 del pasado siglo visitó Europa. Estos discursos pretenden contar a los demás samoanos lo que vio, cómo eran los europeos... Bueno, podéis saber más sobre estos discursos siguiendo este enlace, y acceder a una versión on line de los mismos siguiendo este otro.

Yo he copiado los textos que os ofrezco de la versión impresa publicada por integral hace ya una pila de años.

Presupuestos fundamentales...

Presupuestos fundamentales...

Hoy recomendaremos dos libros, a través de uno de ellos.

Hace algún tiempo me leí el libro de Steven Pinker, La tabla rasa, el buen salvaje y el fantasma en la máquina. Este libro es un pequeño folleto de 60 páginas en el que el autor discute tres presupuestos fundamentales de lo que él llama la corrección política.

Estos tres supuestos son, según Pinker, los que aparecen en el título de su librillo, y cumplen la función de impedir que se saquen determinadas conclusiones sobre los intentos de unificación de distintos esfuerzos científicos para la comprensión del ser humano (del campo de lo biológico, de lo psicológico, etc).

Pinker analiza estos supuestos, su origen en determinadas filosofías, y su utilización. Merece la pena leerlo. Junto a los análisis de algunos intentos de explicación del comportamiento, el aprendizaje, la presencia de la violencia en el ser humano... incluye el de las reacciones de los que califican a estos intentos de reduccionistas, el de algunos intentos de boicot, de impedir que estas investigaciones y sus resultados se difundan...

No deberíamos escribir nada sobre las bases biológicas y psicológicas de la moral (o la ausencia de las mismas) sin leer a este autor...

Pero si este librito nos deja con la miel en los labios, por lo breve que es, no hay problema. Tiene un hermano mayor de 706 páginas. Es del mismo Pinker y se llama La tabla rasa. La negación moderna de la naturaleza humana. No lo he leído aún (tengo que localizarlo y encontrar un hueco en una apretada agenda de lecturas pendientes), pero, si responde al mismo equema que su hermano chico, sé que merecerá también la pena.

CP.

Estadísticas

Acabo de instalar un contador de visitas en esta blog. El acceso está en la columna de la derecha, casi al principio. Ahora podemos saber lo que se lee esta bitácora... (prohibido deprimirse, je, je).
CP

Conchi ha recogido el premio AULA 2006

Conchi ha recogido el premio AULA 2006

Acabo de recibir un correo en el que me cuentan que a Conchi, Concepción Pérez García, la autora de Matrix, filosofía y cine, le ha sido entregado ya el premio AULA 2006 al mejor libro educativo del año. También me han mandado una foto del grupo de premiados, la que ilustra este post.

Felicidades, Conchi. Y nuestro reconocimiento y admiración.

CP

EL TALLER DE FILOSOFÍA EN CLASE

EL TALLER DE FILOSOFÍA EN CLASE

Después de una primera toma de contacto el año anterior, con un breve pero intenso seminario de tres días, este año ha sido el de la “inmersión” en el “método Óscar”. En el presente curso, “El taller de filosofía en el aula”, hemos visto actuar al filósofo en casi todas sus dimensiones y facetas. Lo hemos visto animando una amplia panoplia de variados ejercicios y hemos indagado con él en su fundamentación, siempre con las miras puestas en el aprendizaje no de la “filosofía” sino del “filosofar”, su almendra, su sustancia, su núcleo primigenio, su última finalidad. Lo que sigue son mis modestas conclusiones extraídas del trabajo con Óscar Brenifier y con su obra. Pido perdón si me he extendido demasiado.

El diálogo en clase

La filosofía, como la entendía Sócrates, consiste en dialogar con los ciudadanos corrientes, confrontando sus opiniones. Estriba en aprender el arte de preguntar, en el que Óscar es un maestro. En identificar, a través de las preguntas, los presupuestos de nuestro discurso, distinguiendo los conceptos en juego y cribándolos en el análisis lógico. La filosofía, se lo hemos oído muchas veces a este francés trotamundos, vive en y por el planteamiento de hermosos problemas intelectuales.

El debate filosófico, además de una necesidad del conocimiento, entendido como tarea colectiva, es un formidable instrumento pedagógico. Promueve, conditio sine qua non del pensamiento, el desarraigo hegeliano, el distanciamiento crítico de nuestras propias opiniones. Sirve para problematizar, es decir, para articular (que no inventar) problemas. De ahí que ejercitar en esta disciplina a nuestros alumnos del Bachillerato y de la ESO puede mejorar su rendimiento escolar, prevenir conductas disruptivas, potenciar la adquisición de un pensamiento autónomo y, por tanto, de una conducta más responsable.

En su libro El diálogo en clase, recientemente traducido por Gabriel Arnáiz en Ediciones Idea, Brenifier deja claro que no trata de oponerlo a la clase magistral, ni de reemplazar una por otro. Óscar reivindica el “trabajo en sucio”, el “borrador”, la tarea de pensar integrada en la dinámica cotidiana de la clase y adaptada por cada profesor a sus necesidades, a su personalidad y a la de sus estudiantes. Está claro que la capacidad de análisis de nuestros alumnos no se puede potenciar si nosotros pensamos en lugar de ellos. Tampoco si el debate se mantiene entre docente y discente. Los alumnos han de trabajar entre ellos y el profesor ha de actuar como animador del debate, no como un mero distribuidor de turnos. Esto le da un poder muy concreto cuyo ejercicio provoca no pocas resistencias, como hemos visto en nuestro curso. Se trata del poder de administrar las “reglas del juego”, es decir, las reglas generales de la buena educación y aquellas reglas lógicas que aseguran la efectividad del debate y evitan convertirlo en digresión interminable, en desorientadora profusión de nimios matices y superfluos que evitan el compromiso intelectual. El profesor tiene la obligación de destacar los argumentos más sobresalientes, de ayudar a que se estructuren y desarrollen. De ahí la utilidad de la pizarra como auxiliar indispensable para consignar las ideas esenciales o como herramienta de clarificación o criba analítica de los conceptos.

Introduciendo el taller de filosofía en el espacio de la clase, se trata de enseñar a formular buenas preguntas y a desarrollar ideas e hipótesis para luego someterlas a juicio, buscando la claridad de su sentido, su pertinencia, su aporte novedoso, su relación con las preguntas y sus implicaciones. No hay por qué producir una ruptura radical con la clase magistral y el programa (para Óscar, “aquello que permite e impide al mismo tiempo enseñar”). Hay que hilvanar, enlazar y coordinar. Alternar entre lo hablado y lo escrito. Cambiar el modelo extensivo por el modelo intensivo de enseñanza. Incluso es posible que, al final, la clase magistral se vea beneficiada por la creación de un entorno más propicio para la escucha.

El buen funcionamiento del taller requiere hacer que se pierda el miedo a la equivocación y ese sentido bastardo del honor que lo caracteriza, mucho más pronunciado, lo hemos comprobado en el curso, entre los profesores que entre los estudiantes. El miedo a equivocarse es la primera equivocación, dice Brenifier, y el reproche de ignorancia, justo en el ámbito educativo, uno de los más absurdos e inhibidores. Relativizar el propio pensamiento sin sentirse humillado y confesar la propia ignorancia, son, no lo olvidemos, la sabiduría básica. Tampoco hay que tener miedo al silencio. Peor son la estéril verborrea, el círculo vicioso, la repetición disfrazada de novedad.

El curso de Óscar

Con estas miras comenzamos nuestro curso el día 6 de febrero. Empezamos trabajando con una pregunta (¿por qué estamos aquí?) y una respuesta escrita. Brenifier insiste en la necesidad de producir proposiciones simples, cortas, muy definidas. Se trata de concretar para poder discriminar, para poder separar lo accesorio de lo esencial, que es aquello en que consiste el trabajo de conceptualizar, el trabajo que nos permite universalizar y, por consiguiente, comunicar y dialogar. Precisamente eso es lo que ponemos en juego con el análisis posterior de las respuestas (¿hicimos el trabajo?). Para Óscar Brenifier, y fue el día 20 de febrero cuando nos concentramos en el asunto, las tres acciones claves en que se resume el trabajo del filósofo son la profundización, la problematización y la conceptualización. Óscar usa en francés el término “competencias”, no muy correcto en castellano porque alude a disputa, oposición, y no es exacto. Profundizar implica argumentar, analizar y sintetizar, descomponer y unir (“la unidad –o intención- del discurso es su realidad”, decía Platón). Implica explicar, desplegar, es decir, desarrollar, relacionar, contextualizar, ejemplificar (unir intuición y concepto) e identificar supuestos (regresando anagógicamente a la unidad de la que viene el discurso). Problematizar abre el espacio de de la diferencia, de una hermenéutica alternativa, de las variadas interpretaciones. Es, en efecto, el momento de la apertura, mientras que conceptualizar exige cerrar y definir, reunir lo esencial en una palabra, cristalizar el discurso, aunque entendiendo que los conceptos son palancas que nos mueven y transportan a otras posibles problematizaciones.

Y en este ámbito de acción filosófica, las actitudes correlativas son el asombro, el reconocimiento, la búsqueda, la simpatía y también la confrontación y la autenticidad. “Si uno no se asombra no piensa”, decía Kierkegaard recogiendo una antigua tradición. La filosofía, aseguraba Aristóteles, nace con la maravilla. Añádase una cierta capacidad de dramatización, la muerte de la filosofía es la rutina y ya tenemos la situación perfecta. Hay que estar dispuestos a buscar y reconocer la propia ignorancia. Hay que olvidar el respeto para discutir juntos (si uno lo respeta todo ni discute ni piensa, el ping-pong no se parece al pensamiento). Hay, por último, que atreverse a saber, a reflexionar por uno mismo, a ser auténtico, hay olvidar el síndrome del buen estudiante que dice siempre lo que quiere oír el profesor.

El día 7 de febrero trabajamos a partir de una narración (el mendigo, el jefe y el pastel envenenado). Previa a todo fue la aclaración de los problemas que planteaba la historia. Es curiosa en esta fase nuestra búsqueda ansiosa de seguridad: casi todos los problemas se relacionan con un supuesto olvido de detalles. Se repetirá mucho este pseudoproblema a lo largo del seminario. En la inmensa mayoría de los casos no se pierde nada esencial. Tememos perder las briznas, las migajas, los filamentos, es decir, nada o casi nada. Tememos lanzarnos a pensar porque entraña aventura e inseguridad. Son gajes del oficio. Existe también el problema de la autocensura derivado de la ambición por los detalles: si no están todos, nos negamos a actuar. La opción alternativa es atrevernos a actuar siempre sobre aquello que sabemos.

Lo esencial en ambos tipos de ejercicio, es el trabajo de conceptualización. Pensamos con razones, no con opiniones. Y eso es lo que ofrecemos a los demás si trabajamos con conceptos, con lo universal. Entender es poder explicar. Y explicar es poder hacerse entender. De ahí la insistencia de Brenifier en la síntesis. Una forma fundamental de la verdad es la eficiencia del pensamiento. Más corto, más eficiente. Si no se responde a una pregunta precisa, respondemos a otra. Nos perdemos. Divagamos. Esto suscitó un debate metodológico referido a las votaciones que el animador promueve de tanto en tanto entre los que intervienen en el debate para decidir las cuestiones. ¿Hay una relación entre la verdad y los votos? ¿Hay otro modo mejor?, responde Óscar. Se usa en política y en el ámbito científico. Allí se busca el consenso, la opinión de la comunidad de expertos. Es verdadero, por tanto, lo que tiene sentido para la mayoría, lo que funciona y es eficiente. Es esta una toma de posición pragmática, en efecto. La alternativa es la evidencia interna. El solipsismo un tanto dogmático. Pero para pensar hay que alienarse, verse con una mente extranjera. La lógica, que vive en lo universal, nos aliena de nosotros mismos, de ahí su importancia. Problematizar es pensar una cosa y su reverso. La filosofía, dar y tomar conciencia.

El día 10 de febrero, tuvo lugar una consulta pública fuera del CEP. Óscar comenzó hablando de la dimensión “consoladora” de la filosofía. Habló de una hermosa tradición arruinada por el auge de la “filosofía de los profesores”. A partir del siglo XVIII, cuando la historia de la filosofía se convierte en la corrupción de la filosofía. Se congratuló, no obstante, de nuestro regreso contemporáneo a su cultivo. Diferenció el trabajo filosófico de asesoría del trabajo psicológico de diagnóstico y terapéutica. El trabajo del filósofo consultor es más conceptual que narrativo, dijo, se centra en una perspectiva crítica (de las ideas), y se ejercita en la distancia, en el desdoblamiento, en el trabajo hegeliano de negatividad. Ponderó, por último, la importancia del método en filosofía práctica frente a la corriente antimetodológica de Gerd Achenbach, dudando que esta corriente de asesores prescinda en realidad de usar uno.

Respecto del carácter público de las consultas filosóficas, se trata de una posibilidad a nuestro alcance porque no se habla en ellas de la vida personal. No hay problema de respeto con la intimidad porque la intimidad no interesa. Interesa simplemente escuchar lo que uno dice. Ser consciente es ver las cosas y escuchar lo que uno dice. Cuando nos escondemos de nosotros mismos no vemos. Y muchas veces no queremos ver lo que decimos. Filosofar, por eso, es inquietarse.

La consulta del día 10 se planteó en torno al problema de conseguir un pensamiento más efectivo, con menos ruido. Óscar comienza trabajando con una pregunta precisa, vector de la discusión. La pregunta se analiza: ¿es todo en ella necesario? ¿hay en ella un concepto menos claro que los otros? Se revisan todos los conceptos para elegir el esencial. Se investigan los presupuestos de la pregunta. Se pide la formulación de una hipótesis/respuesta. Se analiza la hipótesis. Se localiza en ella el concepto más importante. Se relaciona con el anterior. Una parte muy importante de la consulta consiste en producir el distanciamiento en el consultante. Se le demanda un ejercicio de imaginación, que se represente idealmente a otra persona en su lugar, que la examine y critique. ¿Se podría pensar de una manera alternativa? De todo este proceso, que dura algo más de una hora, se espera obtener clarificación, comprensión, autoconciencia, descubrimiento de otras perspectivas de análisis y de acción etc.

Al finalizar la práctica hubo un debate. Se pidió opinión a los presentes sobre la discusión y el proceso de la consulta. Quizá lo más interesante fue la contraposición del método psicológico y el filosófico. Una psicóloga presente objetó que el consultor filosófico emplea un método muy lento, agotador para el consultante, basado en un exclusivo trabajo conceptual, sin referencia alguna al sufrimiento emocional, que es lo que condiciona la consulta del paciente típico en psicología. Óscar respondió que el filósofo no trabaja con enfermos, que no son enfermos los seres humanos que quieren saber, conocer y pensar, y que su trabajo es rápido comparado con el que desarrollan los psicoanalistas. Se refirió al psicologismo y a su patologización de la vida mental. Definió la filosofía, simplemente, como el placer de pensar, actividad que tiene interés por sí misma. Estableció una diferencia entre el paciente psicológico, que interesa en tanto individuo singular, y el consultante filosófico, al que se toma en consideración en tanto ser humano, en un plano de generalización, universal.

El día 13 asistimos a una práctica matutina con estudiantes de bachillerato del IES Vicente Aleixandre, uno de los mejores de la capital de Andalucía. Se pidió a los jóvenes que debatieran la cuestión “¿es siempre útil discutir?”, y, luego, que extrajeran una moraleja de un cuento africano narrado por Óscar (el del árbol con dos clases de frutos). La misma práctica se desarrolló en el CEP por la tarde. ¿Es siempre útil discutir?, se nos pidió a los profesores que buscáramos un ejemplo narrativo apropiado para responder dicha cuestión. Luego extrajimos una moraleja de otra narración (la historia del monje). Ni que decir tiene que estos fueron los puntos de partida de un interesante debate en ambos casos.

El día 14 comenzamos analizando la metodología de trabajo. Apareció un problema ético: el animador fuerza a decir cosas a los participantes. Salieron a la palestra la eficacia y el orden del discurso frente a la libertad del decir. Pero, el propio contexto educativo, juzgado desde esta perspectiva, aparece entonces “cargado de violencia”. Proseguimos luego con el ejercicio “preguntar la pregunta”. Hay mucho trabajo que hacer con una pregunta antes de responder. Detrás de las palabras hay un universo. Se nos pidió, dada una pregunta inicial, que la interrogáramos de forma pertinente, es decir, de forma relevante, original. ¿Es fácil? Aseguro que no. Lo demostró el análisis crítico de las preguntas condicionadas (o condicionales). Claro que también ejercer la crítica tiene sus dificultades. Acusar de redundancia implica argumentar la redundancia. Si es de similaridad, argumentar el parecido, la contención previa etc.

El día 20 Óscar comenzó ofreciendo aclaraciones para el trabajo eficaz con el diálogo en clase a partir de textos. Vino luego un parte expositiva sobre las capacidades y actitudes filosóficas esenciales que se pretenden desarrollar. Ya me he referido a ello. Luego Brenifier nos cedió los trastos de matar y nos pidió que ocupáramos el papel de interrogadores. Tampoco es asunto baladí. Aunque parezca lo contrario, es más fácil responder que preguntar… siempre que el interrogador no sea un experto, claro. En otro caso es sencillo escurrirse, andarse por las ramas, evitar el meollo. Con preguntas largas, el interrogado se pierde, ofrece respuestas largas, demasiados temas aparecen, hay confusión. Las preguntas deben ser cortas y no dejar escapar ni un solo “por qué”.

El día 21 comenzamos hablando del trabajo con antinomias. Hemos de ser siempre conscientes de que, para cualquier posición dada, hay disyuntivas en la mente de una persona (moralidad/deseo, singular/colectivo, sujeto/objeto…). Nunca debe perderse de vista esta perspectiva ni en el taller, ni en la consulta. Luego trabajamos con un texto. Un trabajo en común previa lectura privada. El objetivo era destacar la problemática esencial con una pregunta, una afirmación, con la definición de un asunto. Por escrito. Y estos papeles corrieron de mano en mano por el aula dando pie a nuevos interrogantes y respuestas, a un ejercicio de evaluación y a una argumentación pública de la misma. Se trataba de evaluar el trabajo de los colegas y en este ejercicio lo fundamental es el desarrollo de criterios evaluativos. Terminamos luego con otro ejercicio que consistía en contestar a una pregunta previa explicitando lo que se va a hacer. Se trataba de practicar el análisis previo como condición del habla.

Con esto se cerró la parte fundamental del presente curso. Quedan dos sesiones en Abril, cuando Óscar regrese con motivo del VIII Congreso Internacional de Filosofía Práctica. De nuevo volveremos a vernos para poner en común lo que hemos aprendido en el CEP, para compartir nuestra experiencia con el trabajo dialógico en clase. Algo tan imprescindible en la época de la múltiple yuxtaposición de información y de opiniones. Hasta pronto.

Luis F. Navarro (luiscorreo@telefonica.net)

Encuentros por medio de amigos... o algo así.

Encuentros por medio de amigos... o algo así.

Como en la vida misma, en la que conocemos a nuestros amigos y conocidos muchas veces a través de la mediación de un amigo o conocido común, en los libros nos chocamos con otros libros, gracias a un libro que hojeamos conocemos otros a los que sus palabras nos dirigen. Hojeando La tarea del héroe. Elementos para una ética trágica , un libro de Fernando Savater de principios de los años ochenta del pasado siglo, me he topado con esta cita:

"1. El hombre creado por la Forma en el sentido más profundo, más amplio.
2. El hombre creador de la Forma, su infatigable productor.
3. El hombre degradado por la Forma (siempre incompleto... incompletamente culto o incompletamente maduro).
4. El hombre enamorado de la inmadurez.
5. El hombre creado por lo inferior y por la minoría de edad.
6. El hombre sometido a lo interhumano como fuerza superior, creadora, única divinidad que no es accesible.
7. El hombre para el hombre, ignorando toda instancia superior.
8. El hombre dinamizado por los hombres, realzado, reforzado por ellos."
Witold Gombrowicz, Diario argentino, Buenos Aires, ed. Sudamericana, pág. 93

El libro de Savater es, desde luego, un buen candidato para la lectura: habla del queres, del hombre como ser activo y la ética que pueda corresponder a esta idea del hombre, del héroe como paradigma de la excelencia y la acción, de la imaginación como elemento de conocimiento de lo que implica la acción... y de la democracia, de la ética como objetivo final de la política...

Gombrowicz... mmm... tengo que reconocer mi ignorancia. He leído su nombre varias veces, alguna referencia... pero esa pequeña cita que hace Savater de su Diario argentino basta para despertar mi interés. ¿Habéis leído algo de él?

CP

Raimon Panikkar: Paz e Interculturalidad. Una reflexión filosófica (Herder, Barcelona, 2006)

Raimon Panikkar: Paz e Interculturalidad. Una reflexión filosófica (Herder, Barcelona, 2006)

Un ensayo sobre filosofía intercultural Raimon Panikkar(doctor en química, teología y filosofía). Fue director de tesis de Monica Cavallé. El último capítulo se titula "9 sutra sobre la paz". Transcribo una parte del noveno.


9. Sólo el perdón, la reconciliación y el diálogo continuo llevan hacia la paz y rompen la ley del karma

Éste es tal vez el sutra más exigente e importante, constatación histórica y afirmación de una verdad antropológica y teológico-filosófica. La modernidad insiste mucho, y con razón, en la importancia y centralidad del hombre, pero parece que haya olvidado su dignidad infinita –divina, dirían hinduismo, el cristianismo y, con lenguajes diversos, otras religiones. Como se nos escapa el sentido de la responsabilidad del hombre, este microcosmos, buscamos pequeños remedios a los grandes problemas de la historia y del universo. El hombre, ese mediador entre cielo y tierra, como dice la antigua cultura china, tiene una vocación cósmica, cosmoteándrica me gustaría decir. Nuestro sutra habla del perdón a este nivel, porque de otro modo se trataría de puro sentimentalismo superficial. El perdón, por el contrario, es el gran desafío que recuerda al hombre su contribución única a la armonía del universo.

El castigo, la compensación, la restitución y la reparación no conducen a la paz. Creer que el simple restablecimiento de un orden infringido pueda poner las cosas en su sitio es un modo de pensar mecanicista e inmaduro. La inocencia perdida exige redención, es decir, libertad, y no el sueño de un paraíso redescubierto. Ninguna suma, ninguna restitución compensará lo que ha acontecido. La paz no es restauración. La historia humana es dinámica, el mismo cosmos se mueve rítmicamente, pero sin repetirse. El status quo ante es una imposibilidad.

El único camino hacia la paz es un camino hacia “adelante” y no hacia “atrás”.

El perdón es un acto que transciende un dogma básico de la modernidad: la voluntad. Den Wille ist das Urseyn (la voluntad es el Ser primordial), decía el idealismo alemán. En primer lugar, tener la voluntad de perdonar no depende de la voluntad. Si mi corazón no me lleva espontáneamente al perdón no puedo quererlo, ni siquiera concebirlo, y hablar de perdón sería una hipocresía. Estar decidido a perdonar es el primer paso, pero no equivale a perdonar. En el perdón obra una fuerza que está más allá de la ley mecánica de acción y reacción. El acto de perdonar no es el resultado de un silogismo racional; para perdonar realmente se requiere la fuerza del Espíritu. Karina, charis, amor no son sólo buenos sentimientos de algunas personas, sino los pilares del universo.

Antonio Pino

¿Sabes qué día es hoy?

¿Sabes qué día es hoy?

Hoy es 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, o, según otros, día internacional de la mujer. Es uno de los dos días del año dedicados específicamente a la mujer, el otro, el 25 de noviembre, es el día de la lucha contra la violencia contra la mujer.
Esto, claro está, seguramente lo sabías.
He estado media mañana confeccionando un post sobre este día con muchos enlaces para profundizar en distintos aspectos, proporcionar materiales y contactos... y con mucha reflexión. Un problema de red o de tiempos lo ha mandado al limbo cibernético.
En su lugar, no me resigno a estar callado hoy, pongo este, limitado ya por el tiempo. Resumo lo fundamental:

La existencia de días conmemorativos implica el reconocimiento institucional de la existencia de un problema. Pero parece que no nos queremos hacer conscientes de la magnitud y de la complejidad de este problema, probablemente porque pone en cuestión nuestra identidad como hombres y mujeres y muchos aspectos del modo de vida en que hemos sido educados y que hemos interiorizado.
Esto no nos exime de la responsabilidad de colaboracionismo con el problema y sus múltiples vertientes.
Hemos elaborado mecanismos de normalización, autoindulgencia y anulación de las reivindicaciones y de aquellas noticias y hechos que, por su crudeza, se hacen difícilmente discutibles. Suelen ser del tipo de "yo no digo que no sea así/pase/tenga razón... pero tampoco...". Aplicamos estos mecanismos una y otra vez, también otros, los de la invisibilidad, los de "ya hemos avanzado mucho", los de "eso ocurre en el Islam o en países subdesarrollados, incultos"..., con lo que añadimos muchas veces a la discriminación de la mujer la de otras culturas, pueblos, etc.
Lo cierto es que la discriminación de la mujer está presente en todos los pueblos, sociedades, niveles económicos... y tiene facetas y consecuencias muy diversas (violencia, abuso, violación, discriminación económica, inexistencia en el espacio público, dependencia, etc). Está en todos los pueblos, y también en el nuestro, en nuestra casa, por lo que exige un doble compromiso por nuestra parte, el compromiso público de lucha y el compromiso personal de no colaboración en el ámbito cercano con este tipo de discriminación (ni activamente ni con el silencio o la omisión). Exige también una atención especial de las instituciones, estados, organizaciones, para facilitar la investigación sobre estos problemas y su mejor conocimiento, las búsquedas de solución, etc, para financiar e implementar medidas reales de compensación y protección, para asegurar que un cambio cercano y generalizado sea posible.
Desde la educación y la filosofía tenemos mucho que decir de todo esto.
Nos unimos a esta lucha.
¿Te unes?


CP

irreverencias irremisibles

irreverencias irremisibles

Irreverencias irremisibles, Heavy metal o Filosofías indiscretas...
Una bitácora interesante, variada y filosófica...
Merece la pena una visita.
CP

Los Derechos Humanos \

Hay un aspecto de los derechos humanos que hay que considerar también. No es el aspecto central de la cuestión, pero se deriva del mismo y no debemos olvidarlo: ¿qué debe significar la defensa de los derechos humanos en nuestra vida cotidiana? Y no me estoy refiriendo a cómo defender los derechos para todos, sino a cómo debemos actuar en lo más cercano. Esto trae consigo muchas facetas, como la vida: la familia, las amistades, el trabajo...

A continuación os copio un texto de Eduardo Galeano ("La cultura del terror/2", de "El
libro de los abrazos", Madrid, Siglo XXI, 2005, pág. 129) que ilustra algo de todo esto:

"La extorsión,
el insulto,
la amenaza,
el coscorrón,
la bofetada,
la paliza,
el azote,
el cuarto oscuro,
la ducha helada,
el ayuno obligatorio,
la comida obligatoria,
la prohibición de salir,
la prohibición de decir lo que se piensa,
la prohibición de hacer lo que se siente
y la humillación pública
son algunos de los métodos de penitencia y tortura tradicionales en la vida de familia.
Para castigo de la desobediencia y escarmiento de la libertad, la tradición familiar
perpetúa una cultura del terror que humilla a la mujer, enseña a los hijos a mentir y
contagia la peste del miedo.
- Los derechos humanos tendrían que empezar por casa -me comenta, en Chile, Andrés
Domínguez."

¿No deberíamos sacar conclusiones para la educación?

Una de conocimiento

"Nuestro conocimiento es limitado e incierto pero existe y es relevante para nuestra vida. Como señaló Max Horkheimer (en Materialismo y metafísica), que no lo sepamos todo no quiere decir, de ninguna manera, que lo que sabemos es lo inesencial y lo que no sabemos lo esencial. Tan absurdo resulta creer en la omnipotencia de nuestra razón como en la de nuestra ignorancia: absurdo y peligroso. Entre las elecciones de nuestra libertad, ninguna tan imprescindible y llena de sentido como la que opta por preferir y buscar la verdad."
Fernando Savater, El valor de elegir, Barcelona, Ariel, 2003, págs. 118 - 119

El fascismo de la posesión inmediata

El fascismo de la posesión inmediata


A excepción de unos cuantos fanáticos que apenas saben a qué se refieren cuando la defienden, fascismo es una palabra insultante usada por unos y otros como arma arrojadiza. En general, incluso por parte de la derecha, es el término más utilizado para descalificar al adversario por sus supuestas tendencias totalitarias. También con frecuencia fascismo es sinónimo de barbarie.

Sin embargo, el uso contemporáneo de esta palabra arrastra perfiles confusos pues todavía hoy muchos la emplean acusadoramente para describir hechos inmediatos pero, en el momento de imaginar el escenario, se remiten a una parafernalia ideológica del siglo pasado. Se teme a unos bárbaros y, a falta de otro modelo de referencia, se cree que esos bárbaros volverán con sus esvásticas, sus brazos en alto y sus camisas negras, azules o pardas. Algunos, sin duda, tendrían la cíclica tentación de una mascarada de este tipo. Pero, fuera de una nostalgia más bien patética, su porvenir es escaso pues no queda nada de la atmósfera ideológica ni de la cultura que incubó al anterior monstruo. Por tanto, no es el fascismo histórico el que acecha.

No obstante, si el fascismo es una forma de calificar la barbarie actual entonces no podemos albergar demasiadas dudas de que el peligro existe. ¿De dónde proviene? Sólo muy oblicuamente de las grandes doctrinas que prometían al hombre un mundo feliz a través de la superioridad de una raza, una clase social o un estado. Nuestra barbarie contemporánea es reacia a las grandes doctrinas porque un vértigo depredador ni siquiera admite la enunciación de palabras y, mucho menos, de ideas. El nuestro es el fascismo de la posesión inmediata. Su doctrina es tácita, silenciosa, abrumadora: queremos esto y aquello, y lo queremos inmediatamente pues es el botín de guerra que la vida nos ha otorgado.

Y quizá sea, en efecto, esta inmediatez en la rapiña lo que conecte al nuevo fascismo con el antiguo. Los viejos fascismos estaban convencidos de que sus ideas justificaban la rapacidad y la conquista mientras los nuevos fascistas también lo encuentran todo justificado si el premio es el disfrute sin dilaciones del objeto o sujeto que se ha prometido.

Algunos incautos (incautos con cátedra a menudo) han respaldado durante años la bondad de esta actitud como una modalidad moderna del hedonismo. Naturalmente han olvidado un matiz que lo cambia todo. Si la búsqueda de la posesión es la consecuencia de la aventura y el descubrimiento, el buscador -el auténtico hedonista- se ve inmerso en un juego de derechos y deberes, de transgresiones y límites que le dibujan el territorio vital. Avanza, retrocede, arriesga, gana, pierde: así se crea la geografía íntima del ser humano. Por el contrario, si la posesión se concibe como un derecho de conquista, ilimitado y sin contrapartidas, el depredador jamás se mira en el espejo de sus contradicciones y deberes.

Es más que probable que los ritos iniciáticos de las más diversas tradiciones apuntaran en esta dirección. Al anciano, disminuida la fuerza, le esperaba el don de la sabiduría pero al inicio de su vida, como niño, había crecido en la libertad del instinto. Entre ambas edades el adulto había tenido que superar ciertas pruebas destinadas a conocer el delicado equilibrio de los derechos y de los deberes, la mutua dependencia del individuo y la comunidad.

Nuestra barbarie, en cambio, ha exteriorizado la figura, antes meramente transitiva, del púber en Adolescente (así en mayúsculas) anulando las demás edades: al niño se le saca a la fuerza de la niñez para que sea pronto el adolescente, al adulto sin contornos contrastados, se le mantiene en la Adolescencia; y al mismo tiempo, negado para la sabiduría, se le recomiendan las payasadas suficientes para simular el retorno a su propia sombra maquillada. El viejo fascismo se recreaba con la efigie, más o menos delicuescente, de un Joven Salvaje que, como Sigfrido en el mito wagneriano, irrumpiría en el horizonte humano para purificarlo y regenerarlo. Todos conocemos perfectamente las consecuencias del trágico manoseo de este mito. La figura favorita del nuevo fascismo es el Adolescente, un protagonista que se caracteriza y es caracterizado por la incapacidad permanente para dibujar su geografía vital. Para ese héroe de nuestro tiempo sólo vale la posesión inmediata pero, de lo contrario, se sume en un estado de sopor o de abulia.

Para ese héroe, para esa barbarie nuestra época ha creado un sistema pertinente: una economía de la posesión inmediata. En la medida en que se impone el nuevo fascismo nuestro bienestar, nuestros gustos, nuestros deseos dependen de aquella economía. Naturalmente, en el sentido más estricto, el capitalismo asume y promueve el modelo con su continua exaltación y exhibicionismo de la codicia. El bárbaro habla el lenguaje que los bárbaros puedan entender: compra, posee, ¿cómo dejarías de hacerlo si todo es para ti y sin apenas esfuerzos y para tu eterna felicidad? Y para que ese lenguaje de la depredación dichosa llegue a todos los rincones tenemos la más imponente fábrica de la hermosa mentira, la publicidad, nuestra única religión verdaderamente universal.

La felicidad es la propiedad. Un viejo lema de todas las épocas que el bárbaro de la nuestra escucha acelerado: posee rápidamente. Rápido, rápido, fast food en todas direcciones. De acuerdo con este principio, y pese a todas las proclamas, la pornografía desbanca al erotismo en todas las esferas de la vida sensorial y espiritual. La lógica del deseo exige el detenimiento, la apuesta, la responsabilidad de la elección, el descubrimiento de las sensaciones y de los pensamientos. Pero el Adolescente tiene pavor a estos retos y opta inevitablemente por la facilidad pornográfica, por el consumo de lo que se pone de inmediato al alcance de su mano sin necesidad de aventura alguna. Para él se han inventado grandes categorías que quizá también sea oportuno escribir en mayúsculas: la Marcha, la Diversión, el Espectáculo. Cuando se detiene la noria todo parece impregnado de una insondable apatía.

¿Por qué temer a los bárbaros si los bárbaros ya están aquí? Últimamente se multiplican las alarmas. Las ciudades se defienden con nuevas ordenanzas contra lo que los periódicos llaman decorosamente incivismo y que en la mayoría de los casos ha sido la pura y dura instalación de la barbarie durante muchos años en sus calles y en sus noches. Los responsables de educación denuncian tímidamente el acoso escolar cuando hace ya mucho tiempo que el odio a la cultura está activamente pertrechado en muchas escuelas con el cómplice silencio de maestros y padres de familia. Y ha sido necesario que muriera una mendiga en un cajero automáticoy fueran apalizados unos cuantos indigentes más, para que mucha gente aparentara enterarse de que en la economía de la posesión inmediata el entendimiento exige con frecuencia violencia e incluso crímenes.

¿Así que es posible que haya entre nosotros un fascismo nuevo, bien distinto al anterior, que ha madurado sigilosamente? ¿Y qué es lo que hemos hecho mal, desde nuestra tolerancia y nuestra corrección, si es que hemos hecho algo mal? ¿Por dónde han entrado los bárbaros? Sociólogos y educadores han empezado a explicarse: ha faltado autoridad. Los políticos dicen lo mismo, aunque con la boca pequeña y porque tienden a acusarse unos a otros. Ha faltado autoridad y también, sobre todo, osadía espiritual para saber en qué consistía la autoridad. La tibieza y el miedo proceden de todos los ángulos, con un conservadurismo anticuado y deslegitimado y un progresismo incapaz de hacer frente a sus propios fantasmas. Unos satisfechos prohibiendo y los otros prohibiendo prohibir.

La cuestión es saber si nos atreveremos a resistirnos frente a la nueva barbarie y con qué medidas ¿Nos atreveremos, por ejemplo, a ir más allá de las declaraciones moralistas para adentrarnos en el corazón del monstruo? Es fácil proclamar que se necesita otra educación para el futuro lo cual es evidentemente cierto. Pero, ¿no podríamos empezar a legislar contra los aspectos más agresivos de la posesión inmediata? ¿No podríamos poner en jaque alguno de los engranajes que perpetúan la violenta somnolencia del nuevo bárbaro?

Está muy bien mejorar la educación futura de los cachorros pero mientras los padres de los cachorros sigan atrapados por los fuegos fatuos la rueda continuará girando en la misma dirección. Se trata, por tanto, de poner palos en la rueda y de atreverse a desenmascarar algo de aquella industria del encantamiento.

Los invitados al banquete de la adolescencia perpetua no dejarán de exigir sus dosis diarias de depredación mientras se les siga mostrando que la velocidad en la rapiña es lo ejemplar y deseable. El aspirante a bárbaro -antes de llegar a ser un bárbaro consagrado- es informado de que la salud de un país depende de los beneficios de los bancos o de las ganancias de las inmobiliarias, cifras tan fulminantes como obscenas que, debidamente embellecidas por las imágenes publicitarias, son recibidas como una invitación personal a la captura rápida del botín: haz como nosotros, tómalo todo con prontitud porque nadie te va a pedir cuentas por ello. El mimetismo funciona a la perfección. Posee, bendito, posee.

La resistencia a la barbarie significaría compararse a una democracia capaz de poner en evidencia lo contrario: posee, maldito, posee hasta llegar al nihilismo final. Pero para conseguirlo, además de educar para el futuro, deberíamos proponernos radicales Leyes Antimentira. Deberíamos prohibir -sí, prohibir- el exhibicionismo de la codicia: especuladores, ni sois ejemplares ni es legal que utilicéis vuestro dinero en el embellecimiento propagandístico de vuestros obscenas ganancias ni estamos dispuestos a que vuestro engaño se difunda impunemente.

Si esperamos a que la mejora de la educación detenga la barbarie podemos encontrarnos con que ya no haya tiempo para tal mejora. Si creemos que los nuevos fascistas están en la calle apalizando mendigos como parte del derecho a la diversión acertaremos una parte del diagnóstico. No obstante, si queremos golpear el corazón de la barbarie antes de que sea demasiado tarde, lo oportuno es empezar a actuar, sin dilaciones, contra los inspiradores de la gran mentira moral de nuestra época: la vida entendida como un botín de guerra que hay que tomar inmediatamente por un derecho de conquista. Que nadie nos has concedido.

Rafael Argullol
Para la cabal lectura de este artículo remitimos a su edición impresa (EL PAÍS - Opinión - 14-02-2006)

espero que lo disfrutes CP
Samuel Izquierdo

Un libro premiado que habrá que considerar seriamente.

Un libro premiado que habrá que considerar seriamente.

MADÚ EDICIONES presenta la siguiente NOTA DE PRENSA:

Matrix, filosofía y cine, mejor libro educativo del año.

La autora gijonesa, Concepción Pérez García, recibe el galardón 2006 que promueve el Ministerio de Educación.

El Salón Internacional del Estudiante y de la Oferta Educativa, que promueve el Ministerio de Educación y Ciencia, ha galardonado el libro Matrix, filosofía y cine con el premio AULA al Mejor Libro de Educación.

El libro ha sido editado por Madú Ediciones en el 2005 y en él, su autora Concepción Pérez García, utiliza la trilogía cinematográfica de Matrix para reflexionar sobre los aspectos filosóficos de la realidad y la libertad. Este libro contiene material didáctico fruto de una constante labor de investigación iniciada en el año 2002. El libro se divide en tres partes: referencias culturales, el problema de lo real y el problema de la libertad.

El premio AULA, en el que colabora la Obra Social de Caja Madrid, tiene como finalidad "estimular la investigación y la producción escrita del pensamiento educativo y pedagógico español y la edición de obras sobre teoría y prácticas educativas". El premio se divide en dos categorías y está dotado con 5.000 euros y un diploma honorífico para el editor y se entregará en el transcurso del Salón Internacional del Estudiante y de la Oferta Educativa que se desarrolla en Madrid entre el 8 y el 12 de marzo de este año, en el recinto ferial del IFEMA.

Ediciones Madú, S.A.
Polígono Les Peñes s/n - 33199 - Granda, Siero - Asturias (España)
infomadu@edicionesmadu.com

La autora del libro tiene un interesante currículo y una actividad incesante. En el grupo FILOTIC nos sorprende con su capacidad de trabajo y generación de ideas, materiales... Tiene experiencia en formación del profesorado, y sería muy interesante poder asistir a un curso suyo que organizara, por ejemplo, un Centro del Profesorado. ;-)

CP

Hace mucho que no hablamos... ¿cómo va esto?

Hace mucho que no hablamos... ¿cómo va esto?

Me he encontrado hoy una imagen que me ha recordado a Mérida y a la manifestación del profesorado de Filosofía y Ética ante el Consejo de Ministros que se desarrollaba allí. Reivindicábamos el pasado verano el mantenimiento de un papel educativo digno y coherente de la Filosofía y la Ética en el Sistema Educativo. Algunos de los manifestantes llevaban estas camisetas y otros las adquirimos para llevarlas también.

¿En qué ha quedado todo esto?

Parece como si hubiéramos tapeado flor de loto salteada (decían los antiguos que esta planta provocaba el olvido).

La Ley Orgánica de Educación sigue discutiéndose en las instituciones y sería necesario hacer un seguimiento combativo del proceso para incidir en lo posible en cada paso, lograr que no se empeore la situación y, si fuera posible, arañar alguna mejora.

La sensación del profesorado activándose y discutiendo, actuando y reivindicando, reuniéndose sin estar obligados por la administración o el interés de los certificados y las horas fue estupenda. Deberíamos impedir que quede convertida en un recuerdo.

¿No deberíamos construir redes, permanecer en contacto, hablar, discutir, actuar?

Un saludo.

Carlos Portillo

Dos poetas para reflexionar.

No está de más salirse de los tratados y leer alguna otra cosa que nos lleva a reflexionar y a sentir al mismo tiempo.
Por ejemplo:

INSTANTES
Sólo éste ahora es mío
este momento
el pasado escapó
y no vislumbro el rostro
del futuro.
(Claribel Alegría)

DESPISTES Y FRANQUEZAS

i
La política es una forma de amor, pero no viceversa; por algo en el amor es mucho más fácil tener el corazón caliente que la cabeza fría.

iv
¡Si uno conociera lo que tiene, con tanta claridad como conoce lo que le falta!

vi
Desde que los hijos educan a los padres, se acabaron los complejos de Edipo.

vii
El pan nuestro de cada día provoca gases y malas digestiones.

ix
Cuando parece que la vida imita al arte, es porque el arte ha logrado anunciar la vida.

xi
La generosidad es el único egoísmo legítimo.

xx
Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo.

xxi
El vicediós siempre es ateo.

(Mario Benedetti)